Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 20 de febrero, 2020.- José Luis Soberanes Fernández, quien fue presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), consideró que este organismo ya es inservible en la gestión de la actual ombudsperson Rosario Piedra Ibarra. “La CNDH debe ser una magistratura que se base en la autoridad moral; se ha perdido esta autoridad moral, por lo tanto, es una comisión inservible, ya no tiene esos fines”.

Se olvida Soberanes Fernández de la grave crisis que enfrentó durante su gestión.   Fue un personero del poder, Lydia Cacho en el libro Los Intocables en el capítulo “El cancerbero del poder” (José Luis Soberanes) refiere que para conocer la vida del Ombudsman mexicano pidió citas que nunca le aceptó, busco gente que lo conoce “amigos que hoy son enemigos”, personas que trabajaron con él, y gente que siente estimación a él.

“La investigación me dejó totalmente sorprendida… tanta gente que tienes ganas de hablar y tanto miedo que tienen para hacerlo”. Al concluir con su investigación la periodista cuenta que recibió una carta en sus oficinas de Quintana Roo, donde Soberanes Fernández la llamó “Mentirosa, ignorante y manipulada”.

Su gestión al frente de la CNDH, inició el 16 de noviembre de 1999 y concluyó el 15 de noviembre de 2009.  En esos años fueron recurrentes las críticas a su actuación incluso recibió acusaciones de “cerrar filas con en el gobierno de Felipe Calderón”. En el año 2007, en el Encuentro Nacional: “El Ombudsman, herramienta de Participación Ciudadana” que se realizó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Raúl Ramírez, quien era el presidente de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos de Baja California, le advirtió que el caso de Ernestina Ascencio Rosario, era “emblemático” de la pérdida de confianza de la ciudadanía en las autoridades federales y estatales incluida la CNDH.

El caso Ascencio Rosario describe el estilo de manipular de quien hoy cuestiona a Rosario Piedra Ibarra, el proceso de investigación desarrollado en torno a la muerte de la indígena nahua originaria de la sierra de Zongolica, surgieron las versiones de que Ascencio fue víctima de violación y asesinato por parte de varios militares. Posteriormente, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Veracruz cerró la investigación en mayo de ese año, al concluir que había fallecido de causas naturales. Sin embargo, el dictamen judicial ha sido puesto en duda por distintos grupos de defensa de los Derechos Humanos.

Queda la pregunta de si en el caso de Zongolica, ¿Soberanes Fernández tuvo esa calidad moral?  Tenía un consejo consultivo cuyos miembros eran cercanos a su persona entre ellos Joaquín López Dóriga. Soberanes Fernández abonó a la impunidad, y prefirió ser incondicional de intereses obscuros.

Con un presupuesto para el 2007 de 700 millones de pesos, era atendido por un chef particular. Los gastos que efectuaba para la organización de encuentros de la CNDH eran exorbitantes. Sólo en dos eventos ocurridos en Puerto Vallarta en el 2003 y en Playa del Carmen en 2004 se erogaron 15.5 millones de pesos. Lo mismo ocurrió en los gastos para publicidad, con los cuales no se promueven los derechos humanos, sino que servían para posicionar a la CNDH.

En 2008, la organización internacional Human Rights Watch (HRW) recriminó a Soberanes Fernández , su “pobre papel” en la defensa de las garantías fundamentales

Con base en un informe de 136 páginas, que se sustentó en entrevistas con 38 funcionarios de la propia CNDH, incluido el ombudsman, HRW lanzó severas críticas al desempeño del organismo “Su trabajo había sido decepcionante. En su informe denominado La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México Una evaluación crítica, HRW calificó de “lamentable” la tarea “proactiva” de la CNDH como principal impulsor de los cambios urgentes en México, para prevenir las prácticas abusivas en la violación de los derechos humanos.

Ante la constante violación de derechos humanos, Soberanes Fernández se dedicó en su paso por la CNDH a darse una vida de lujos y de derrochar el presupuesto asignado a esa dependencia. En un resumen de los servicios y adquisiciones de 2003 a 2005 se registran gastos de más de 27 millones de pesos en transporte y hospedaje sin contar viáticos para sus viajes y los de sus colaboradores, mientras que únicamente se aplicaron 6 millones 324 mil pesos en la capacitación del personal y 23 millones 899 mil pesos en bienes informáticos. 

En el período mencionado se autorizó la compra de productos exquisitos, , según la factura 377 de la empresa Aire, fechada el 30 de junio de 2005, la CNDH compró 14 frascos de caviar negro y rojo, salmón ahumado, quesos importados, postres finos y una lista de alimentos especiales para el doctor Soberanes Todo eso costó 9 mil 976 pesos.

En cinco facturas de la misma empresa, que aparece a nombre de Carlos Agustín Porras Mazzoco, se observa que Soberanes no reparaba en gastos alimenticios. En una sola cuenta, dividida en las facturas 373 y 374, también del 30 de junio de 2005, la CNDH pagó 16 mil 820 pesos por frutas, verduras, pan, refrescos, cajas de galletas, seis latas de abulón, 10 kilos de arrachera, 11 de pechuga de pollo y cinco de pavo, así como 12 litros de leche, 16 de quesos, embutidos y muchos productos más.

Otro ejemplo es la factura 369 de la misma empresa, que enlista productos por los cuales la CNDH pagó 5 mil 529 pesos: un kilo de camarón pacotilla grande, cinco kilos de jaiba, cebolla, cebollín, zanahoria, aguacate, verduras, frutas, galletas surtidas, paquetes de refrescos normales y de dieta, agua mineral y Gatorade.

Se registraron otros enormes desembolsos por concepto de alimentación en las cuentas de la CNDH: el 17 de febrero de 2003, en una comida en el Club de Banqueros, se pagaron más de 60 mil pesos; tres días después se cubrió una cuenta de 113 mil pesos por un servicio de alimentos; y el 14 de marzo del mismo año, 40 mil 636 pesos por “suministro de despensa” El “suministro de alimentos” para la CNDH continuó en ese tenor durante 2003: en abril se gastaron 60 mil 885 pesos; en junio, casi 53 mil; en julio, 37 mil; en agosto, 34 mil; y 30 mil en septiembre Para diciembre el gasto aumentó a 142 mil 625 pesos. El siguiente año destaca el “servicio de bocadillos” por 893 mil 176 pesos Tan sólo el 19 de agosto se pagaron 93 mil 629 pesos a la empresa Coco Films.

Esto, sin tomar cuenta otra factura por 40 mil 674 pesos en el Club de Banqueros con motivo de un “convivio con miembros del Congreso de la Unión”, el 24 de febrero de 2004. Pero la CNDH que encabeza José Luis Soberanes tampoco se mide en otros rubros De acuerdo con una factura a nombre de Corporación Empresarial Industrial y Desarrollo, el organismo autónomo erogó más de 26 mil pesos por gafetes especiales. Además, a una compañía de limpieza y mantenimiento se le compraron 200 litros de aromatizante, cloro, multilimpiador y pino, así como 380 piezas de papel de baño y 100 pastillas desodorantes.

Destacan también los cuantiosos pagos a empresas sin contrato de por medio.  Según el informe de servicios del cuarto trimestre de 2002, que aparece en la página de la CNDH en internet, el organismo pagó más de 100 mil pesos en bocadillos y renta de sillas a la empresa registrada con el nombre de Enrique Schatch Rocha, otros 142 mil pesos a Orbitel por la renta de equipo de sonido y video para un acto celebrado el 21 de octubre, 27 mil 500 pesos por servicios de traducción y 21 mil 531 pesos por el hospedaje de los conferencistas que asistieron al XVI Encuentro Panamericano de Derecho Procesal.

A la CNDH le resultó oneroso incluso comprar flores: el abastecimiento de éstas, principalmente para las oficinas de la presidencia del organismo, supuso en 2003 un dispendio de 208 mil 617 pesos; 199 mil 295 pesos el año siguiente, y 86 mil 422 pesos en 2005: en total, 494 mil 335 pesos.

En la renovación de la flotilla de automóviles de la comisión, sólo en dos años y medio (de 2003 a mayo de 2005) se erogaron 8 millones de pesos. En el período referido, el presidente de la CNDH realizó 63 viajes, entre ellos a Estados Unidos, Canadá, España, Suiza, Costa Rica, Paraguay, Italia, Panamá, Guatemala, Argentina y Nueva Zelanda (éste realizado entre enero y febrero de 2004).  A juzgar por el registro de los viáticos, los más caros de esos viajes fueron el que hizo del 4 al 7 de octubre a la ciudad estadunidense de Salt Lake City, donde gastó 22 mil 880 pesos en tres días, y a Ginebra, Suiza, donde gastó 64 mil pesos del 10 al 20 de marzo de 2004. Soberanes, viajero frecuente, reportó gastos por más de 50 mil pesos en viajes nacionales y 136 mil pesos en salidas al extranjero durante 2003; al año siguiente pagó casi 90 mil pesos en viajes nacionales y 123 mil en visitas a otras naciones Y tan sólo en los primeros cinco meses de 2005 gastó 25 mil pesos en viajes a los estados y 97 mil en salidas al extranjero.

En resumen, reportó el uso de viáticos por un total de 523 mil pesos durante esos dos años y medio. En cuanto a los boletos de avión y hospedaje, la CNDH desembolsó las siguientes sumas: en 2003, 6 millones 658 mil 834 pesos; al año siguiente, 15 millones 956 mil 864 pesos; y casi 3 millones de pesos en cinco meses de 2005. Todo esto se contrató con la agencia de Viajes Yeshua SA de CV, la cual proporcionó también la renta de cuatro aviones charter para la comisión el 19 de agosto de 2004, por 2 millones 718 mil 861 pesos.

El autor del artículo es académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM