Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3  

CDMX, 9 de diciembre, 2020.- Adolfo Ruiz Cortines no se miraba en la silla presidencial, ya que en 1950 propuso al presidente Miguel Alemán que, si quería reelegirse, debía de sensibilizar al pueblo mexicano para modificar la Constitución.  

Viendo las reacciones de los viejos revolucionarios de bloquear la reelección alemanista, Ruiz Cortines visualizó la posibilidad de ser presidente de México. Desde entonces recibió múltiples visitas en su oficina de Bucareli en las cuales aglutinó apoyos morales para su candidatura a lo que él respondía: “No, hombre, váyase al Departamento del Distrito Federal, allá está el bueno, busquen al licenciado Casas Alemán”.  

La sucesión presidencial de 1952 costó muchas horas de trabajo, auscultación y forcejeo para Alemán. Lázaro Cárdenas fue consultado al respecto y opinó que aceptarían a cualquier candidato menos a Fernando Casas Alemán, regente del antiguo Distrito Federal.  

El presidente Alemán vio la situación en la que se encontraba y consultó a sus amigos universitarios provenientes de las familias: “Pasquel, Hernández, Ramírez, Vázquez y al coronel Serrano, estos amigos también vieron en Casas Alemán un peligro ya que si este llegaba a la presidencia afectaría los negocios de Alemán y sus amigos.  

Después de estudiar la situación vieron en Adolfo Ruiz Cortines, secretario de Gobernación a un hombre mayor de sesenta y dos años, que no culminaría su periodo presidencial y aunado a ello Alemán regresaría al poder, Ruiz Cortines tomó protesta como candidato del PRI el 14 de octubre de 1951.  

Con el destape presidencial de Ruíz Cortines las organizaciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sindicatos, vanagloriaron la figura de Miguel Alemán por la sabia decisión que había tomado. La candidatura de Adolfo Ruiz Cortines fue bien recibida por todos los sectores de la sociedad. Lázaro Cárdenas, que apoyó en un principio la campaña presidencial de Miguel Henríquez Guzmán, le retiró la ayuda para apoyar a Ruiz Cortines, José Vasconcelos, el fundador de la Secretaria de Educación Pública (SEP), envió una carta en nombre de todos los intelectuales de México.  

Vasconcelos estaba contento porque llegaba al poder otro hijo puro de la revolución y varios simpatizantes del PRI que daban por muerto a Ruiz Cortines, dijeron al general Rodolfo Sánchez Taboada, presidente del PRI: “Si hace apenas cuatro días fuimos a ver a Ruiz Cortines y nos dijo que estaba muy malo, y que pronto pasaría a mejor vida, que los vientos de la presidencia no estaban a su favor, Sánchez Taboada respondió: Y no les mintió pendejos. ¿O no les parece una mejor vida la presidencia de la República?”.  

Con estos apoyos, Fernando Casas Alemán, amigo personal del presidente, vio frustrados sus sueños presidenciales, Casitas, como se le decía de cariño al regente, cuando conoció la nominación presidencial de Ruiz Cortines mandó a quemar miles de panfletos de su campaña presidencial, con ello Casas Alemán aseguraba que él sería el sucesor de Alemán, pero se adelantó al juego presidencial.  

Ruiz Cortines arrancó su campaña por la presidencia en 1952, sus contrincantes fueron: “Vicente Lombardo Toledano, que dejó de pertenecer al sistema priista en 1949, debido a que se opuso a la reelección de Miguel Alemán y se arrepintió por haber acuñado el lema de “El cachorro de la Revolución”. Ruiz Cortines, fue uno de los personajes políticos más honestos que ha tenido México, y eso lo puso en práctica en campaña y en su sexenio presidencial ya que su lema fue: “Austeridad y Trabajo”.  

En plena campaña por el estado de Tlaxcala, las pancartas traían las siguientes leyendas: “Viva el licenciado Adolfo Ruiz Cortines”, “El abogado Ruiz Cortines será presidente”. Terminando el mitin, Ruiz Cortines, un poco molesto, llamó al delegado del PRI en la localidad, y expresó: “Muchas gracias por su apoyo, pero fíjese bien, yo no soy licenciado, soy un mexicano modesto pero honrado. Después del gobierno que ha hecho mi paisano, el abogado Miguel Alemán, ¿Usted cree que podré ganarme la confianza de alguien si la gente supone que soy licenciado?”  

Al finalizar la campaña por la presidencia, las votaciones llegaron, y el candidato del PRI, Adolfo Ruiz Cortines, salió triunfador con el 74% de los votos, y Vicente Lombardo Toledano, candidato del Partido Popular, obtuvo el 2%.  

El 1 de diciembre de 1952, Adolfo Ruiz Cortines recibió de Miguel Alemán Valdés la banda presidencial, la cual ciñó en su pecho, como ritual de la época presidencial del PRI. En cada cambio de gobierno era una costumbre que el presidente entrante alabara el papel del presidente saliente:  

Lázaro Cárdenas recibió halagos de Manuel Ávila Camacho, a la postre Miguel Alemán felicitó en la tribuna del congreso al general Ávila Camacho por su gobierno, pero el nuevo presidente Adolfo Ruiz Cortines borró de tajo la sonrisa de oreja a oreja de Miguel Alemán, con la siguiente frase del discurso presidencial:  

“No permitiré que se quebranten los principios revolucionarios ni las leyes que nos rigen…seré inflexible con los servidores públicos que se aparten de la honradez y de la decencia”, su gobierno, también se estrenó con medidas contra el alemanismo: “Se aplicó una ley de responsabilidades de funcionarios públicos, se formó un gabinete sin técnicos ni universitarios, y se suspendieron muchos permisos para concluir obras iniciadas en el régimen anterior, el país no era un botín”. Frente a esto Miguel Alemán optó por vacacionar en Europa.