Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de enero, 2020.- En el libro: Documentos fundacionales del Partido Acción Nacional, de Alonso Lujambio y Fernando Rodríguez Doval, se revisan los orígenes del PAN, un proyecto político que se oponía al cardenismo; y que busca de sus fundadores modernizar a México por medio de las “minorías excelentes”.  Es en los Principios de Doctrina del Partido Acción Nacional de 1939 en donde se aprecia, párrafo por párrafo, la correspondencia explícita y directa del pensamiento conservador del panismo.

Gómez Morín, no quería una dictadura o un gobierno de tipo fascista; aunque compartía algunos de los valores que enunciaba en ese momento Francisco Franco. El primer proyecto de Acción Nacional consistía en un Estado corporativo y orgánico formado por asociaciones que se construirían de manera voluntaria y no por la coerción o la imposición gubernamental, a diferencia de lo que hacía el Partido de la Revolución Mexicana (PRM 1938-1946) y luego el Partido Revolucionario Institucional.

Lo que atrajo a industriales y banqueros a sumarse al proyecto de Gómez Morín, fue lo atractivo que para ese sector resultaba la doctrina orgánica que se oponía al sindicalismo basado en la lucha de clases y la sacralización de la propiedad privada en contraposición a la política cardenista. En pocas palabras, el proteccionismo del capitalismo de Estado de la propuesta de Gómez Morín fue la causa de la inicial de la militancia empresarial en el partido.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, y a partir de Miguel Alemán Valdés, una vez que los militares fueron desplazados de los puestos de gobierno por técnicos y universitarios hubo una cooptación gubernamental de especialistas y profesionistas, conocida como la “política de la mano tendida”, el PRI se hizo cada vez más del apoyo de las clases medias instruidas que antes apoyaban al PAN.

La estrategia priista ocasionó una “desbandada” de aquellos sectores cuyo principal descontento con el régimen había sido su política económica y sindical. Paralelamente, al disminuir o abandonarse el anticlericalismo como resultado del fin de la Guerra Cristera se desincentivó la lucha católica contra el Estado mexicano.

Sin la fuerza del catolicismo combativo y sin el empuje del empresariado descontento, el PAN se tornó pequeño y débil sin un proyecto de gobierno alternativo al desplegado por el PRI, incapaz de atraer las simpatías de sectores de la población con peso político; sólo contaría con la militancia de algunos intelectuales y líderes católicos sin experiencia de gobierno -aunque mucha dentro de las organizaciones de la Iglesia-, en vez de los técnicos y expertos que habían fundado al partido.

De esa manera, el PAN inició un prolongado camino en la periferia del sistema político mexicano de la que no saldría hasta inicios de la década de los años 90, al contar con un proyecto económico pro-empresarial que lograría hacerse del poder presidencial entre el 2000 y el 2012.