Pavel Guzmán /Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de enero, 2020.- En Michoacán, gran parte de los pueblos originarios continúan organizándose a través de la comunidad basada en experiencias de  más de 500 años de historia.

En el libro Relación de Michoacán, una de las principales fuentes para la historia prehispánica del estado,  no obstante su carácter oficial y eurocentrista, se encuentran registrados los antecedentes históricos de los consejos de gobierno comunal actuales.

En el capítulo 17  de la tercera parte, titulado “como hacían otro Señor y los parlamentos que hacían”, está inscrito, que cuando moría el gobernante,  es decir el Cazonci o Irecha, los Señores, los principales, “y todos los viejos y valientes hombres y los señores que estaban en las cuatro fronteras de la provincia” conformaban un “Consejo” para elegir al nuevo Señor o Gobernante, donde normalmente designaban a uno de los hijos del recién fallecido, pero también podían elegir algún otro sucesor consanguíneo.

Los criterios para seleccionar al sucesor, era que mantuviera ciertas virtudes, como que no se emborrachase, que tributara e hiciera oraciones a sus dioses originarios, principalmente a “Curicaueri”, ser los más esforzados, y sobre todo, que fuesen discretos en sus acciones.

“Muerto, pues, el cazonçi y sepultado, como se ha dicho, luego el día siguiente se juntaban todos los caciques de la Provincia en el patio del cazonçi muerto y juntábanse todos los señores más principales: el de Cuyuacan y todos los viejos y valientes hombres y los señores que estaban en las cuatro fronteras de la Provincia, parientes del cazonçi, y entraban en su acuerdo y decían: “¿qué haremos, señores?, ¿cómo ha de quedar desierta esta casa?, ¿ha de quedar oscura y de niebla, que no ha de ser frecuentada? Cuando escondimos a nuestro señor y venimos aquí, si así nos volvemos a nuestras casas, ¿qué sentido llevaremos?” (Fuente: Alcalá Jerónimo / Relación de Michoacán, 1540).

Consejo Comunal de Nurío

El primer Consejo de Gobierno Comunal  contemporáneo en Michoacán, se dio en 2005 en la comunidad de Nurío, municipios de Paracho,  mediante lo que a la postre denominaron La autonomía sin permiso de nadie.  “El camino a seguir es la autonomía en los hechos. Un camino a partir del derecho histórico de los pueblos indígenas. No hay que pedirle permiso al gobierno. Hay que ir construyendo las condiciones para que haya autonomía real. Hay que hacer mucho trabajo de base. Trabajar mucho para que se den las condiciones y la determinación de la autonomía surja de las bases, del pueblo” Tata Juan Chávez (Hernández Luis / Paracho: de autonomía por decreto a autonomía desde abajo, 2005).

Bajo un contexto de efervescencia comunal, derivada de la Marcha del Color de la Tierra y del III Congreso Nacional Indígena realizado en Nurío en el 2001,  y en un marco postelectoral,  en el 2005, la máxima autoridad de Nurío, la Asamblea General, nombró un Consejo Comunal que buscaba recrear los antiguos Consejos de Ancianos P´urhépecha y declarar a la vez la autonomía respecto al Municipio, para lo cual se dieron a la tarea de exigir al Gobierno del Estado, los recursos económicos que le correspondían como comunidad en base a su número de habitantes (Ventura Carmen / Volver a la comunidad, derechos indígenas y procesos autonómicos en Michoacán, 2010).

Gracias a la organización y movilización comunal, en el 2005 lograron por primera vez en la historia Municipal, obtener los recursos de tres fondos municipales, lo que les permitió, decidir el destino de los recursos y contratar obra pública, conformar la primera Policía Comunal de la Meseta P´urhépecha,  establecer una extensión del Colegio de Bachilleres en la comunidad, obtener un camión de volteo para la recolección de basura, crear un fondo para proporcionar ayuda a comuneros necesitados y  construir diversas obras de infraestructura (Entrevista a Torres Manuel, Miembro del Consejo Comunal de Nurío 06/Feb/2016).

Desde  2005, la comunidad de Nurío conformó su Consejo Comunal integrado por 20 comuneros, electos mediante el procedimiento de usos y costumbres, en Asamblea General y sin partidos políticos,  en su mayoría se encuentra conformado por personas que ya han tenido algún otro cargo comunal dentro de la comunidad, siendo uno de los requisitos para formar parte del Consejo, además de mantener los valores de honorabilidad, respeto a los habitantes y participar en la ayuda mutua (Estrada Juan / Mediante usos y costumbres, elegirá Nurío a sus autoridades regionales, 2013). En este entorno, la estructura comunal de Nurío se mantiene sólida, toda vez que la unión y los acuerdos se dan mediante Asambleas Generales, en donde toda la comunidad determina la línea de acción.