Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 4 de diciembre, 2019.- Esta mañana en conferencia de prensa,  el presidente Obrador anunció que los fondos recaudados de la subasta de joyas, bienes y numerarios que el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado llevará a cabo el 14 y 15 de diciembre en el Complejo Cultural Los Pinos, se destinarán a la construcción de caminos pavimentados en La Yesca, Nayarit y Atarjea,  Guanajuato.

Es una buena medida, lástima que no se puedan recuperar toda la riqueza que ha sido robada por ex funcionarios públicos, lo mismo que los recursos regalados a empresarios nacionales y extranjeros, porque entonces no solo alcanzaría para construir dos carreteras, sino para reconstruir toda la nación que ha sido despojada y saqueada por malos mexicanos que ahora critican lo que  está haciendo el Presidente.

“El propósito es que todos los fondos que se obtengan nos permitan ayudar a las comunidades más apartadas, más pobres de México que batallan mucho en tiempos de lluvia para ir a La Yesca. Son 5 o 6 horas de Tepic por el mal estado de los caminos y lo mismo ir a Atarjea, mucho tiempo. Por eso invito a la gente que nos ayude, todos los que tengan posibilidad que participen en las subastas”, comentó Obrador.

La próxima semana se darán a conocer los vehículos, residencias y otros bienes que se 
pondrán a la venta junto con las 4 mil 578 joyas que la Fiscalía General de la República transfirió al Indepuro.

El director del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, Ricardo Rodríguez Vargas, indicó que se trata de la sexta subasta con sentido social, cuyo monto inicial de salida será de 35.3 millones de pesos.

Se pondrán a la venta más de 600 lotes: anillos, collares, mancuernillas y brazaletes. Entre los más representativos, resaltan un collar en oro blanco de 18 quilates con diamantes a un precio de 315 
mil 900 y unos aretes en oro amarillo con chispas de diamante a 5 mil 100 pesos.

En verdad es algo positivo, lástima que las leyes  las hicieron los mismos saqueadores que se protegieron paran que no fueran alcanzados por la justicia, mientras que a gente pobre que se roba unos pañales o unas papas fritas la encarcelan por años. Esta ha sido también la justicia que algunos extrañan.