Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias Y debate M3

Morelia, Mich., 27 de marzo, 2019.- El presidente Andrés Manuel López Obrador está afectando intereses  enormes de grupos que fueron privilegiados por el sistema. No es de extrañar que se esté gestando una guerra fría en su contra, sobre todo en el tema económico, donde sabemos perfectamente que el dos por ciento de la población controla los grandes capitales en el país.

Tiene aceptación en más del 80 por ciento de la población, pero cada error que cometa será evidenciado de manera gigantesca, por la sencilla razón de que el poder económico y político que históricamente ha recibido enormes apoyos de las arcas de la nación, no sólo se les ha retirado el acceso fácil a los recursos, sino que también muchos son investigados, principalmente por corrupción.

El Presidente enfrenta varios problemas, uno de ellos es que se rodeó de varios funcionarios y políticos de alto nivel que se identifican con el poder destituido, pero lo más grave es que hay declaraciones desafortunadas que lo están metiendo en problemas que no tenía.

Un ejemplo es la polémica surgida con el gobierno de España, a quien solicitó que pidiera perdón por los excesos cometidos contra los pueblos originarios durante la Conquista con el propósito de lograr una reconciliación. No tenía caso, porque finalmente los descendientes de los españoles opresores  se quedaron aquí y se transformaron  a través del mestizaje, mientras que las etnias siguen marginadas y en el olvido,  pero ha sido aquí en donde se ha gestado todo.

Es cierto que hay una reconquista desde el ámbito económico y político, pero ha sido a partir del entreguismo de gobiernos neoliberales. A decir de los empresarios españoles, ellos generan un millón de empleos en México, pero una sola empresa bancaria gana en un año (más de 56 mil millones de pesos)  que representa casi el presupuesto de una entidad como Michoacán.

Cada error del presidente será difundido ampliamente a través de los medios informativos conservadores. Es momento que el presidente Obrador mida cada una de sus palabras, porque no tiene ningún sentido echarse a cuestas más adversarios de los que ya tiene.