José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de octubre, 2019.-Lo ocurrido recientemente en Michoacán, donde 13 policías fueron ultimados y nueve más resultaron lesionados (dos de ellos de gravedad), y lo que ocurrió en Culiacán, Sinaloa en un intento fallido en la detención de Ovidio Guzmán López, el hijo de El Chapo, demuestran que los operativos y movilizaciones de las fuerzas de seguridad, sobre todo en zonas delicadas, no se deben llevar a cabo con improvisaciones.

En el caso de Sinaloa, es obvio que las autoridades hicieron lo correcto, de lo contrario hubiese habido un baño de sangre de grandes dimensiones. La prudencia es una buena decisión cuando se actúa precipitadamente y sin ninguna planeación.

El hijo de El Chapo ya había sido detenido, pero Culiacán se pudo haber incendiado, por una simple razón, la delincuencia organizada controla en buena medida algunas poblaciones, incluyendo a las autoridades.

El secretario de la Defensa Nacional (Sedena) Luis Cresencio Sandoval, admitió que hubo errores en el operativo mediante el cual intentaron detener a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, y que derivó en los hechos violentos que aterrorizaron ayer a la ciudad de Culiacán.

Contrario a lo que afirmó anoche el secretario Alfonso Durazo, el titular de la Sedena señaló que no se trató de algo circunstancial, sino de una acción directa para la detención de Guzmán López que contaba con orden de detención con fines de extradición, emitida por un juez federal.

Dijo que la acción estuvo a cargo de la Policía Federal Ministerial, pero  se “actuó de manera precipitada;  falta de previsión de las consecuencias de la intervención, omitiendo además obtener el consenso  de sus mandos superiores.

Dadas las características de este municipio y las horas hábiles en que ocurrieron los hechos—las 15 horas–, la población fue utilizada como escudo humano por los delincuentes, enfatizó el secretario de la Defensa.

Es cierto, a pesar de los miles de muertos la delincuencia organizada cada vez está más empoderada, sobre todo en determinadas regiones de unas 10 entidades del país. Lo más grave, y no han puesto atención en ello, es que muchos enemigos, el gobierno los tiene en casa.