José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 1 de mayo.-Sin duda no hay pena mayor para una madre o un padre de familia que la desaparición de su hija o hijo. Nilda Rosario  Francisco de la Cruz,  estudiante de noveno semestre de Veterinaria de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH),  desapareció el pasado 17 de marzo en la capital michoacana.

Este lunes 30 de abril, familiares y amigos se manifestaron frente a las instalaciones de la Fiscalía General de Michoacán para exigir  se investigue a fondo el  caso de la desaparición de Nilda Rosario, quien salió de la casa de estudiantes, “Rosa Luxemburgo”, y no se volvió a saber de ella.

Hay varias versiones, una, que salió con su novio; dos, que fue a entregar un trabajo a la escuela de veterinaria, y tres, que salió sola. Desde entonces se perdió el contacto  con su familia a través del celular.

La Fiscalía General del Estado (FGE), asegura, no ha sido omisa ni ha suspendido actos de investigación con relación a la desaparición de la joven, hecho que fue denunciado el pasado 25 de marzo en esta ciudad, fecha en la que, de manera inmediata, se activaron los protocolos de búsqueda de Alerta Alba.

En el estado, el Comité de Familiares de Personas Detenidas Desaparecidas en México “Alzando Voces”, mantiene un registro de 310 casos de desaparición (muchas de ellas forzadas)  desde 1974 a la fecha, de los cuales 7 son mujeres, sin que exista verdad, justicia y memoria histórica para alguno de los casos.

Casi la totalidad de las desapariciones no han sido aclaradas, es decir continúan en impunidad. Es por ello que el problema de seguridad es el que más afecta a los mexicanos, porque la delincuencia es el pan de cada día, y no se observa en el corto tiempo que esta situación se controle.