Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 5 de octubre, 2019.- La tormenta tropical Narda causó más daños de lo que todos creíamos, en estados como Guerrero, Oaxaca y Michoacán, que por cierto son de las entidades más rezagadas de todo el país, o por decirlo de otra manera, donde se concentra una población mayoritaria de pobres.

 En el caso de Michoacán, además de las aproximadamente mil viviendas afectadas en las regiones sierra costa de Michoacán, la tormenta tropical Narda destruyó, total o parcialmente, al menos 4 mil hectáreas de cultivos, informó Rubén Medina Niño, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua).

Fueron 200 hectáreas siniestradas en huertas de plátano en el municipio de  Coahuayana; además de cientos de hectáreas de maíz, papaya, tamarindo y mango en Aquila y Chinicuila, y de coco en Lázaro Cárdenas. Al menos 2 mil hectáreas fueron siniestradas  en su totalidad, pero están por concluir la evaluación de los daños.

Las mayores afectaciones fueron  por inundaciones, y no tanto por el viento que haya derrumbado árboles o plántulas, sino que fue exceso de agua, por lo que se espera, entonces, que haya manera de que bajen los niveles de agua para acceder a las superficies anegadas, para hacer la valoración en campo.

En tanto, el secretario de gobierno, Carlos Herrera Tello, informó que este viernes  el gobierno federal declaró zona de emergencia los municipios de Lázaro Cárdenas, Quila y Coahuayana, por lo que Michoacán recibirá en los próximos días aportaciones especiales del Fondo de Emergencia, para apoyar a las familias damnificadas, por las fuertes lluvias del pasado 29 y 30 de septiembre.

Dijo que con estas acciones, junto con el gobierno del estado, se podrán atender mejor las necesidades alimentarias, de abrigo y salud  de la población afectada. “Desde el inicio de la emergencia el gobierno estatal ha apoyado a los damnificados, pero se requieren de más recursos para hacer frente a este problema”, apuntó Herrera Tello.

Es cierto que se trató de un fenómeno natural, sin embargo en los más de 200 kilómetros de costa, la mayoría de  infraestructura restaurantera es de palapas y ladrillo; además por la deforestación que han en la zona serrana,  el descenso de las aguas es más agresivo y los desbordes de ríos y arroyos son más frecuentes.