Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 4 de septiembre, 2019.- Después de un intenso día de debate, Porfirio Muñoz Ledo decidió  retirarse de la Presidencia en la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, lo cual sería un acto de congruencia si no fuera por la intentona  previa de buscar prolongar su estancia en el cargo.

Este martes se vivió una intensa jornada en la Cámara Baja, debido a que la bancada de Morena pretendía hacer modificaciones a la Ley Orgánica del Congreso, para mantener por más tiempo la estancia de Muñoz Ledo en la Presidencia.

Durante prácticamente todo el día, se registraron discusiones y protestas por los legisladores del PAN, PRI y PRD, en el sentido de que no sólo se estaba incumpliendo un acuerdo político  previo sino que se estaba violando la ley.

Entre los pronunciamientos que se dieron, algunos legisladores señalaron que Porfirio Muñoz Ledo es reconocido por su labor en favor de la democracia, por lo que consideraban innecesario que por este intento de prolongar su estancia en la Presidencia de la Mesa Directiva, esa imagen se transformara por la de un dictador.

Tal vez después de analizar el alto costo político que implicaba o de recibir alguna instrucción, Muñoz Ledo anunció su  retiro de la Presidencia de la Cámara de Diputados, agradeciendo de paso a sus compañeros por reconocer su papel en la transición democrática.

“Compañeros he escuchado con cuidado a las oradoras y oradores durante estas horas y he reflexionado; vengo a anunciar mi retiro de la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados”, dijo.

Agregó que no será obstáculo para las labores de la Cámara y, por lo tanto, su renuncia a la mesa directiva es por el mayor interés de la nación; resaltó que el tema requiere consenso y mayor discusión para evitar una crisis legislativa a partir del 5 de septiembre.

“Seguiré siendo un luchador a la par de ustedes”, comentó Muñoz Ledo al decir que seguirá en la política.

Subrayó que toda su vida “he pensado que la principal virtud de un político es la congruencia, también que se puede tener el poder y no pasar a la historia; se puede pasar a la historia sin tener el poder”.

De manera reflexiva o tal vez obligada, Muñoz Ledo  asumió una posición congruente, pero el hecho de que hubo un intento por mantenerse por más tiempo en el cargo no se lo perdonarán sobre todo sus adversarios. Se tardó.