Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 3 de mayo, 2020.-Sería por demás ingenuo de mi parte, pensar y esperar que haya una auténtica, democrática y eficaz coordinación de los tres órdenes de gobierno para aminorar los impactos negativos de la pandemia del COVID 19, aun cuando los principios fundacionales de nuestro federalismo así lo mandatan y sea una estrategia necesaria y urgente de esta coyuntura de crisis sanitaria.

Sobra señalar las causas e intereses económicos, ideológicos y políticos que lo impiden, quienes hoy reclaman y exigen al gobierno de la 4t un auténtico federalismo acorde a nuestro Estado de Derecho, no tienen vergüenza, cuando fueron gobierno no fueron capaces, es más, ni les interesó que hubiera un verdadero federalismo, estaban muy a gusto con el Partido de Estado, versiones del PRI y PAN.

AMLO tiene definitivamente otros paradigmas y apuestas, una doble, compleja y titánica tarea histórica, la reconstrucción económica y social que implica desmantelar todo el andamiaje neoliberal que saqueo al país inmisericordemente y por si fuera poco, enfrentar los estragos de la pandemia del COVID 19.

Ciertamente muchos de nuestros paradigmas, políticas públicas y prácticas gubernamentales,  resultan anacrónicas ante los nuevos escenarios, han quedado a cielo abierto con mayor crudeza las deficiencias y fallas estructurales de la manera de funcionar y operar de clase política, gobiernos, organizaciones sociales, gremiales, civiles, políticas, privadas y públicas, como resultado de las dificultades para entender las nuevas circunstancias de la sociedad global y locales, limitaciones y deficiencias, de las que por cierto ya éramos, en buena parte conscientes, como el obsoleto diseño y funcionamiento de nuestro Pacto Federal y las malas prácticas de las instituciones, instancias y poderes que lo constituyen.

Ya habrá tiempo para hablar con el debido sustento de lo que el “Coronavirus se llevó” y evidentemente “lo que nos trajo”, lecciones y aprendizajes que van a normar nuestra vida individual, familiar y social en adelante, por el momento, lo primero es lo primero, inexcusablemente el gobierno federal es el principal responsable de dar las respuestas que sean necesarias y posibles implementar, políticas a las que por el bien de la mayoría de éste país hay que disciplinarnos y circunscribirnos, en el marco de las decisiones del Consejo de Salubridad General y de la Secretaría de Salud.

Las tareas centrales e inmediatas de todos los gobiernos son tres: 1. Promover, vigilar y garantizar la observancia de las medidas sanitarias señaladas por el gobierno federal; 2. Procurar el apoyo alimentario a la sociedad más golpeada por la crisis sanitaria; y 3. Diseñar desde ahora las estrategias de las políticas públicas de salud, producción, empleo y el consumo, en la perspectiva de la reconstrucción económica, social, ambiental, sanitaria y la gobernanza política.  

Justo es en este contexto que el gobierno municipal de Morelia, que lidera el Profesor Raúl Morón Orozco, ha dado muestras de la inmediata y pertinente respuesta a las emergencias sanitarias y alimentarias en el municipio, a través del impulso de diversas acciones, ciertamente con muchos esfuerzos y limitaciones de diversa naturaleza, adversidades, pero sin duda alguna con una gran sensibilidad y compromiso político con las familias más vulnerables del municipio.

Entregar 50 mil paquetes alimentarios al mes de mayo, no es una tarea fácil en las actuales condiciones de confinamiento domiciliario de “quédate en casa”, tarea que evidentemente pone en riesgo a los servidores públicos municipales que entregan las despensas a puerta.

Muchas otras acciones como la implementación de los Filtros de Sanidad en las principales entradas de la ciudad y municipio; el apoyo psicológico para el bienestar de la población que requiera atención ante los grandes problemas de aislamiento obligado en casa, como la ansiedad, depresión, estrés, violencia intrafamiliar y la violencia de género.  

La Seguridad Alimentaria Desde la Cuna que busca atender a los infantes de 6 a 12 meses de edad, buscando beneficiar a 4,000 familias, hay un fuerte dispositivo de cierre de establecimientos de actividades no esenciales y prioritarias para esta coyuntura, espacios y actividades que por su naturaleza, concentran a la gente, por el periodo del 30 de marzo al 30 de abril del 2020, con definitivamente se contribuye de manera determinante para que la fase tres de los contagios  comunitarios no se dispare.

Los establecimientos venta de alimentos están autorizados, sólo para ofrecer comida para llevar a casa, en caso de incumplimiento a las medidas establecidas, la Secretaría de Seguridad Pública y la coordinación de Protección Civil del Estado en coordinación con los Ayuntamientos, deberán imponer las medidas cautelares, de seguridad y las sanciones que correspondan, de conformidad con la normatividad aplicable en la materia.

En fin, un gobierno municipal realmente comprometido con la gente, pese a los altos riesgos sanitarios, no debe, ni puede parar, por razones de responsabilidades constitucionales, éticas, políticas y humanitarias, tal como lo está haciendo el gobierno municipal de Morelia.