Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 22 de diciembre, 2019.-A nivel  rumor y amarillismo bruto se sigue expandido, y existe razón para ello, que cada día más mujeres son asesinadas, obviamente lo mismo ocurre con los homicidios de hombres, que en poco más de dos décadas se han duplicado, pero en el caso de personas del sexo femenino incluso las cifras se han triplicado.

Es cierto, que por razones obvias impactan mucho más aquellos crímenes cometidos en contra de niños y mujeres. Más allá de los motivos pasionales y de familia, ahora los decesos de las mujeres cada vez se encuentran más relacionados con la delincuencia organizada y común.

También es cierto que en muchos medios de información  cada vez más se alimenta el morbo, y hay material para ello, porque en el último lustro más de 3 mil mujeres son asesinadas al año en todo el país.

En el caso de Michoacán, sobre decir que hace una década el promedio de mujeres asesinadas al año apenas superaba los 50 casos. En 2018 fueron contabilizados 134 homicidios y este 2019 que está por acabar, son 174   personas del sexo femenino asesinadas, a pesar de que en junio de 2016  se declaró alerta de género en 14 municipios con mayor incidencia delictiva.

Más que alimentar el morbo, se requiere de una nueva cultura en México; de combatir eficazmente el narcotráfico y frenar el consumo de drogas  en todo el país, porque no hay un solo pueblo donde no haya compra-venta de estupefacientes. Vivimos en plena descomposición social, en la degradación más penosa donde se combina la pobreza, el crimen y un enorme mercado  a favor de la violencia, que desgraciadamente alimentan medios masivos de comunicación como la televisión y el cine.

Hay mucho por hacer sobre este tema, y si se quiere apoyar una verdadera transformación se debe comenzar desde arriba con las autoridades de seguridad, y en los medios de comunicación,  que habría que agregar a las llamadas redes sociales, pero principalmente a las televisoras, que  si bien es cierto representan un enorme poder  deben ser regulados, porque para estas empresas cuando la violencia y el sexo representan un elevado rating no importa que se alimente de basura a la mente humana.