Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 8 de marzo, 2019.- A veces nos preguntamos  el porqué de tanta violencia, pero duele más cuando hay autoridades que se prestan al juego sucio de castigar a quienes no lo merecen. Dirán que es parte de la condición humana, pero es tan degradante como muchas cosas que hay en el país en este lamentable proceso de descomposición social.

Fany Yoana Bartolo Hernández,  25 años de edad, denunció  la violencia  de la que ha sido víctima durante tres años por parte de su pareja Melvin Navarro Martínez, quien la sacó a patadas de su casa, luego de golpearla, hace aproximadamente un mes, además  de quedarse  y separarla de sus dos hijas.

La pareja vino huyendo de Dallas, Texas, debido a las denuncias que hay en contra de Melvin, dos por robo y una por violencia doméstica. Llegaron a vivir a la casa de los padres del joven a una vivienda de Copándaro, municipio de Salvador Escalante. Sin embargo, las golpizas continuaron.

La joven acudió a las autoridades de Santa Clara del Cobre y de Pátzcuaro, que se declararon incompetentes y la remitieron al Ministerio Público de Atención Temprana de Morelia, donde además del burocratismo, la ministerio público, Mayra Zamora no ha sabido distinguir quién es la víctima.

Hace tres años, Fany conoció a Melvin en Dallas, Texas. Ella había nacido en Atlacomulco, estado de México, pero junto con toda su familia se trasladaron a Texas hace casi 10 años. “Cuando lo conocí era lindo, atento y cariñoso. Después de unos meses las cosas fueron cambiando. Al revisar un día su teléfono celular me di cuenta que me engañaba”.

En mayo de 2016, cuando iba a cumplir tres meses de embarazo de su primera niña, Melvin  se ofendió cuando le reclamó, así que le propino varias cachetadas. “Las cosas siguieron, luego me jaló del cabello, me agarró a patadas, además de humillaciones y maltratos verbales”.

El 6 de diciembre tuvo a su bebé, en Dallas, Texas. Molesto porque había revisado los mensajes se regresó a México. “Me dejó sola con la niña, pero antes me golpeó y pasó a romper la puerta de la casa. Entonces confirmé que se drogaba. A la semana me habló y me pidió que lo perdonara”.

Unos dos meses estuvo bien, pero descubrió que consumía cocaína, le dijo que se continuaban drogando mejor se separaban, llevaba más de cuatro meses trabajando, pero no le agradaba, así que la obligó a dejar el empleo. “Nos cambiamos de domicilio, más cerca de su trabajo de él, pero luego salió  que era infiel. Esa vez me golpeó tan fuerte que me envió al hospital, tenía cuatro meses de embarazo. Para satisfacerlo le dije que era una basura, que no se manchara las manos con mi muerte”. Melvin estuvo en presión como dos meses.

Fany  le encargó su hija  de poco más de un año  a una amiga. “Iba en shock,  luego me comentó que le había dicho que llevara la niña a mi madre, cuando  ella había muerto años atrás”. Al mes de salir del hospital se dio cuenta que estaba embarazada. Melvin la volvió a buscar y le dijo que lo disculpara porque no supo lo que hizo.

Como tenía problemas en Estados Unidos, Melvin le propuso que fueran a México. Los padres de Fany no querían, y eso que no sabían que la golpeaba. “Llegamos a su casa a Copándaro, cerca de Zirahuén, eran solo cuatro paredes, no había luz, agua, ni baño. Le dije michas veces que buscáramos una casa en renta pero no quiso. Un día me golpeó y luego me sacó de la casa a patadas, y se quedó con las niñas”.

Ni en Santa Clara del Cobre ni en Pátzcuaro le permitieron presentar la queja. El 12 de febrero se trasladó a Morelia donde presentó la denuncia. La jefa del ministerio público citó a Melvin y a Fany, pero después de largas, la licenciada Mayra Zamora parecía que estaba del lado del Melvin, “me pedía documentos que no tengo porque estaba en Estados Unidos, le presenté una credencial del otro lado pero me dijo que no servía.  Fueron puras largas, pero a final de cuentas no permiten ver a las niñas”.

A través de amigos y familiares a Fany la conectaron con Diana Vargas, una amiga que la acompañado en todo el viacrucis en Morelia, incluso acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos el pasado 4 de marzo, y están a la espera de que un juez de lo familiar decida el próximo viernes si le entregan o no a sus hijas, que finalmente es lo único que está pidiendo para regresar a Estados Unidos, aunque ella no cuenta con  documentos, solo sus hijas.

“Finalmente Fany es una víctima que ha sido tratada como victimaria, no sé porque a Melvin le han dado la razón a pesar de que Fany ha contado varias veces la historia”, comentó Diana. ���