José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 7 de noviembre, 2019.- La corrupción que ha prevalecido durante décadas ha descompuesto todo el sistema social. Los grupos estudiantiles no han sido la excepción.

Después del movimiento estudiantil del 68, todas las escuelas públicas de nivel medio superior y superior fueron invadidas por los llamados porros,  auspiciados por el mismo gobierno,  al iniciar la década de los 70. Los vicios también se extendieron a provincia  en las escuelas normales ante la lucha sindical del magisterio.

Las organizaciones estudiantiles de universidades públicas y alguna escuelas normales han caído en la delincuencia reiteradamente, ante un gobierno que poco pueden hacer por lo que representa una represión estudiantil.

En la gasolinera que se ubica unos kilómetros antes de la Escuela Normal Vasco de Quiroga, mejor conocida como Tiripetío, a 25 kilómetros de la capital michoacana, egresados de esta institución formadora de profesores despojaron de dos camiones distribuidores de abarrotes de una empresa moreliana.

Los egresados arribaron a la gasolinera a bordo de un vehículo, al parecer con reporte de robo, en el momento en el que  los conductores de las unidades se encontraban estacionados, en espera que les dijeran que ya podían pasar por la carretera Morelia-Pátzcuaro, porque les habían avisado que  a la altura de Tiripetío estaban reteniendo vehículos, principalmente de transporte de carga.

Los estudiantes se llevaron los camiones al interior de la escuela normal de Tiripetío, donde tienen varios automotores más. Es común que saquean los camiones de determinados productos comestibles y de bebidas, en lo que se puede calificar como un verdadero robo.

Además de los bloqueos a las vías del tren, el cierre de calles y carreteras, los normalistas han  retenido 36 autobuses y un vehículo de la empresa Danone, como ´parte de las movilizaciones realizadas en las últimas tres semanas.

Los normalistas, exigen 900 plazas automáticas para los egresados de las ocho escuelas normales de Michoacán, además del pago de becas y apoyos extraordinarios.

La Fiscalía General de Michoacán informó que hay 25 denuncias por reporte de robo de unidades de carga y pasajeros. Pero las autoridades no pueden ejercer la ley, porque siguen pagando el sentimiento de culpa de los actos de represión de 1968 y 1971.