Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 21 de marzo, 2019.- En términos generales en las dos partes anteriores de este trabajo, abordamos los temas de la agenda política de gobierno, referidos a los aspectos ideológicos, organizativos, programáticos, acciones e ideario político; por lo general del líder del equipo de gobierno, por otra parte, el régimen político se refiere a las políticas públicas de gobierno que operan la presidencia, sindicatura, ayuntamiento y secretaría del ayuntamiento.

Ahora intentemos abordar los regímenes administrativo y de los servicios públicos municipales.

Los temas que más caracterizan a los gobiernos municipales de izquierda relacionados con los aspectos administrativos son: la búsqueda de una nueva relación de la ciudadanía y el gobierno, a través del impulso de la participación sustantiva de la ciudadanía en la planeación, programación, presupuesto, seguimiento, evaluación y reestructuración de las políticas públicas, como clara expresión del cambio cuantitativo y cualitativo de la relación gobierno-sociedad, de sociedad gobierno, destacan los presupuestos participativos, las contralorías sociales, parlamentos ciudadanos, consejos ciudadanos, etc.

Las iniciativas de operar con nuevas prácticas gubernamentales, intentando superar las viejas prácticas burocráticas, verticales, centralistas,  corporativas y clientelares, exigen una reingeniería técnico-administrativa que facilité los nuevos modos y estilos de gobernar las comunas municipales, promoviendo estructuras horizontales y flexibles, para fortalecer la capacidad operativa y de respuesta a la ciudadanía.

El impulso de revisión y actualización de la normatividad básica institucional de los reglamentos y normas utilizadas como recurso para afirmar la coordinación, intersectorial e interinstitucional como equipo de gobierno, busca combinar adecuadamente la democracia y eficiencia de nuevos modelos de gestión pretendidamente más eficientes y eficaces, donde el personal sindicalizado y de confianza se identifiquen con el nuevo proyecto y estilo de gobernar.

El establecimiento de sistemas y procedimientos de planeación, programación, presupuesto, ejecución y evaluación de las acciones de gobierno, con el objetivo de trabajar desde la perspectiva de la tan nombrada austeridad republicana, implica el férreo control de la aplicación de los recursos materiales, humanos y económicos,  los cuales deben ser aplicados con especial énfasis a los proyectos verdaderamente estratégicos, es decir los que están directamente vinculados al sello de gobierno que se quiere imprimir y trascender el periodo de gobierno, ejercicio a través de la operación de indicadores de desempeño, de gestión y de resultados, como concepción integral de un sistema de indicadores de aplicación vertical y horizontal en toda la estructura operativa de gobierno.

Si la visión es que el activo más importante que tiene un gobierno municipal son las personas de la sociedad y los servidores públicos, por encima de los territorios y recursos naturales, que por supuesto entre más ricos y abundantes sean, es mejor, ello prácticamente obliga al cumplimiento de lo señalado en la mayoría de las leyes orgánicas del país, del servicio profesionalización y en menor medida el servicio público de carrera.

En algunas experiencias más avanzadas, el ingreso de personal sobre todo de los cuadros técnico operativos, es en base a un riguroso sistema de evaluación, ascensos y promoción horizontal y vertical del personal, procedimientos que deben estar debidamente reglamentados y controlados en forma honesta y conjunta con los trabajadores sindicalizados y de confianza del control y evaluación, donde los sindicatos tienen voz pero no deciden y mucho menos actúan, en otras experiencias perversamente actúan y hasta controlan espacios de confianza de la administración municipal. Eso es tan absurdo como si el ayuntamiento decidiera quien ocupe ciertas carteras de los comités directivos de los sindicatos.

Sin duda un gobierno municipal verdaderamente de izquierda, pone especial atención a la austeridad de gastos, mecanismos de compra y contratación, se procura por la promoción del fortalecimiento de las haciendas municipales para incrementar el gasto de inversión sobre el gasto corriente, no sólo en aspectos de una buena administración, sino también como generar economías; el tema de  la transparencia y su total apertura a la información que genera el gobierno, estableciendo claramente canales de información y comunicación abiertos a la ciudadanía.

La comunicación hacia adentro y hacia la sociedad es un importante eje que vertebra horizontal y verticalmente a los ciudadanos demandantes, organizaciones sociales y el conjunto de la estructura de gobierno, por lo que la capacitación del manejo de herramientas de comunicación modernas y eficientes como la amplia gama de las tecnologías de la información (tics) para que la población y servidores públicos tengan una adecuada comunicación a la sociedad de los trabajos del gobierno.  

La ampliación de los servicios públicos básicos a los sectores más marginados para hacer más equitativa la vida cotidiana en el territorio y concretar el reconocimiento de los derechos a la ciudad (urbano-rural). La redistribución del ingreso y el aumento del gasto social en obras de infraestructura y el fomento a la economía productiva e impulso a la asociación municipal para el desarrollo regional desde lo local con los enfoques de cohesión social, territorial, cultural y sustentabilidad, son otros rasgos característicos de un gobierno de izquierda.

Lo que este país necesita a todos los niveles y órdenes de gobierno, desde luego son buenos administradores, pero sin duda lo de fondo, lo estratégicos es que sean verdaderos estadistas, que vean más allá del periodo de gobierno, como diría  Winston Churchill, pensar más que en próximas elecciones, pensar en las próximas generaciones.

No sólo hay que reformar los mecanismos y procesos de elección de las autoridades municipales y el rediseño institucional para el mejor funcionamiento técnico administrativos de los gobiernos locales, es condición rediseñar el actual modelo institucional de los gobiernos municipales a través de la elección directa de las Presidencias, Sindicaturas y Regidurías, éstas últimas elegidas por circunscripción territorial municipal y el establecimiento pleno de la división de poderes en los ayuntamientos (Ejecutivos, Legislativo y Judicial) y la elección de las autoridades auxiliares el mismo día que las autoridades municipales.

Necesitamos ya reformar el Estado mexicano para colocar a los municipios en un lugar que histórica y estratégicamente les corresponde, por ser lo más cercano a la vida cotidiana de la mayoría de las familias mexicanas, de igual manera la democratización de las relaciones intergubernamentales, federación-estados-municipios hacia un verdadero federalismo fiscal que fortalezca la libertad económica y política de los gobiernos municipales y el impulso de una nueva tipología municipal para la aplicación de políticas públicas diferenciadas.

Es necesario nuevos criterios e indicadores del desarrollo, promoción y apoyo económico a las inter-municipalidades, zonas metropolitanas y analizar la propuesta de contar con gobiernos metropolitanos en algunas regiones del país, estas son algunas propuestas que un gobierno municipal de una izquierda de avanzada.