José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 24 de octubre, 2019.- Contrario a lo que ocurrió el año anterior, cuando las mariposas monarcas arribaron a los santuarios de Michoacán días después de lo previsto,  para esta temporada migratoria se espera que lleguen a los bosques de oyamel  de la región oriente el día 1 o 2 de noviembre.

Homero Gómez González, comisariado ejidal de El Rosario, donde se ubica el santuario El Campanario, municipio de Ocampo, dijo que han sido monitoreadas y ya se encuentran en el estado de Nuevo León.

Dijo que se estima que arribarán al santuario de El Campanario unos 200 millones de mariposas, lo que representa aproximadamente el 41 por ciento del total de mariposas que llegan a Michoacán y al estado de México, en seis santuarios y varias colonias.

“Según el monitoreo, las mariposas comenzará a llegar el próximo 2 de noviembre a los bosques de Michoacán y el Estado de México. Todo parece indicar que llegarán más de 120 millones tan solo al cerro El Campanario, lo que implica que ocuparán unas cuatro hectáreas de oyameles”, apuntó el presidente de bienes de comunales.

Más de 15 mil indígenas mazahuas y otomíes  habitan  esa región de Ocampo. La mayoría vive en pobreza porque no son tierras para  cultivo o  ganadería, y los bosques están protegidos o ya se  acabaron. No hay infraestructura suficiente para crear los empleos que se necesitan, y las pocas ocupaciones son temporales porque la mariposa está en estas tierras menos de cuatro de meses.

El cambio climático, la tala inmoderada y el uso de pesticidas y transgénicos redujo 14.6 por ciento la presencia de la mariposa monarca en la temporada invernal 2017-2018, por lo que la comunidad científica y el aparato de gobierno advierten la necesidad de replantear estrategias para su conservación.

En 1975 se descubrió el fenómeno migratorio de las  mariposas monarca, fue cuando iniciaron las medidas de protección que han ido mejorando con el apoyo de instituciones internacionales. Pero la pobreza  de las comunidades anfitrionas es enorme, hay decenas de localidades asentadas en la zona boscosa, que de manera paulatina han destruido parte  de sus bosques para sobrevivir, al utilizar la tierra para pastores y agricultura, sin contar la construcción de viviendas, porque son comunidades con un alto índice de natalidad.