Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 4 de marzo, 2019.- Es complicada la posición que enfrenta Miguel Ángel Barbosa en cuanto a su aspiración por volver a ser el candidato de Morena a la gubernatura de Puebla, luego de la muerte de Marta Erika Alonso, quien lo derrotó en las urnas en la elección del año anterior.

En el proceso local anterior Marta Erika fue una contrincante muy fuerte, pero después del terrible accidente en el que la panista perdió la vida junto con su esposo, la situación se le torna aún más complicada para Barbosa, a pesar de que al parecer sigue teniendo buena aceptación entre los poblanos.

La semana pasada, Marta Erika Hidalgo, madre de la exgobernadora, publicó una carta en la que decía que era inadmisible que Miguel Ángel Barbosa volviera a contender en la elección, porque tiene “las manos manchadas de sangre”; el morenista negó tales acusaciones y aseguró que se trató de una misiva con una doble intención política: atacar al presidente López Obrador y al propio Barbosa por sus aspiraciones en Puebla.

Y fue más allá, al asegurar que militantes del PAN e incluso familiares de Marta Erika Alonso que están buscando espacios políticos, tratan de capitalizar políticamente la tragedia.

Y para rematar, Barbosa afirmó que “canalladas las que me hicieron a mí en el proceso electoral, el poder me acechó, me hizo guerra sucia”. Pudiera tener razón pero no puede ponerse en el papel de víctima cuando quien fuera su contrincante está muerta, víctima de una tragedia aérea, no hay nivel de comparación.

Insisto, puede tener la razón, pero es difícil no tener la imagen de que él también está siendo beneficiando con una tragedia, y hacerse la víctima, no le queda o al menos parece que no es políticamente correcto.