Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 25 de abril, 2021.-No obstante que Michoacán se ubica en una zona privilegiada en cuanto a recursos hídricos, comienzan a sentirse los efectos de la sobreexplotación de los recursos naturales, la escasez de agua en por lo menos 40 municipios (de 113) agudizan el fenómeno de desertificación de sus tierras, así lo han descrito autoridades e investigadores ambientales.  

La temperatura promedio ha aumentado la temperatura al menos dos grados en comparación de hace tres décadas, sobre todo en ciudades pobladas como Morelia, Hidalgo, Zamora, Uruapan, La Piedad, Pátzcuaro, entre otras.  

Las montañas arboladas son los sitios de carga de los mantos acuíferos, pero la tala legal e ilegal, los asentamientos humanos, las huertas de aguacate y otros productos agrícolas, la sobre extracción de aguas superficiales y subterráneas para uso agrícola han disminuido las reservas del vital líquido.  

A decir de las autoridades ambientales del gobierno del estado y de investigadores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y del campus de la UNAM Morelia, los tres lagos de Michoacán presentan grave deterioro, como Cuitzeo, que ha perdido el 70 por ciento de superficie acuática y se han convertido en terregales, particularmente la zona occidental del embalse. El lago de Pátzcuaro, a pesar de sus cientos de estudios de recuperación, sigue perdiendo superficie acuática, y en el corto tiempo la isla de Janitzio dejará de serlo porque solo hay una pequeña superficie de agua que los separa de Jarácuaro.  

El más sustentable era el lago de Zirahuén, pero los grandes bosques que los rodeaban han sido arrasados por taladores que sembraron aguacate y fraccionaron la tierra.  

El 60 por ciento de bosques y zonas arboladas de Michoacán han sido arrasadas por tala legal e ilegal y por el cambio de uso de suelo para actividades agropecuarias y fraccionadores, sin contar los incendios forestales y plagas que atacan cada vez más a zonas arboladas que se han vuelto cada vez más más vulnerables.  

Al menos hay en esta entidad 180 mil hectáreas sembradas de aguacate en tierra de vocación forestal, y para su cultivo requiere de grandes cantidades de agua. Lo mismo se pueden ver las grandes huertas en las regiones de Uruapan, Zitácuaro, la Meseta Purépecha, la zona de la Sierra de Los Reyes, las inmediaciones de Morelia, Pátzcuaro, Tancítaro, entre otros municipios donde hay cada vez menos agua.  

Hay municipios áridos como Contepec, Epitacio Huerta, parte de la Tierra Caliente como Churumuco, Nocupétaro, San Lucas, o del centro de la entidad como Tarímbaro, Lagunillas, Coeneo, Indaparapeo, donde cada vez es más difícil acceder al agua, lo que habría que sumar la escasez de lluvias en 2020 y lo que va de este año. Las llamadas ollas de agua están casi vacías, las más de 50 presas que hay en la entidad, el 50 por ciento de ellas en promedio  están al 30 por ciento de su capacidad, pero hay algunas como la presa Chincua que apenas tiene el 5 por ciento de nivel de agua.  

En zonas que fueron arboladas hay serios problemas por la falta de agua potable como en comunidades en municipios como Los Reyes, Nahuatzen, Paracho, Chilchota, Tingambato, Charapan, entre otros que han devastado sus bosques.  

La Comisión Nacional de Agua informó que este año solo podrán apoyar a la agricultura de temporal con el 50 por ciento de agua que se distribuye a través de canales provenientes de las presas. En Michoacán hay un millón 117 mil hectáreas con 117 cultivos diferentes. Sin embargo, los problemas son para quienes viven en zonas áridas, y en el corto tiempo quienes se benefician con riego para sus cultivos (20 por ciento de la superficie) ya comienza a tener problemas por la sequía. Con información de La Jornada)