José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de febrero, 2020.- En 1910, el periodista norteamericano John K Turner, escribió en el libro México bárbaro, que ninguna publicación mexicana se atrevía a criticar de modo directo al dictador Porfirio Díaz, pero de manera inexplicable ocurría lo mismo con la prensa norteamericana.

“Hasta ahora no conozco un solo libro, publicado y distribuido con regularidad, que censure seriamente al presidente Díaz de modo personal o a su gobierno; pero podría mencionar por lo menos 10 que lo ensalzan de manera extravagante”,

Turner escribió (1879-1948) que a partir de 1905 cuando conoció a los liberales mexicanos y decidió viajar a México conoció la realidad tal cual de esclavitud que pudo entender que tarde o temprano habría una lucha armada.

Conoció de la esclavitud de los campos de henequén; de la deportación y exterminio de los yaquis para despojarlos de sus tierras y enviarlos a los campos de la península de Yucatán, en donde sobrevivían menos de un año por las condiciones infrahumanas en las que se encontraban.

Sobra decir que en ese tiempo ya había intereses estadunidenses bien manifiestos. De hecho, el gobierno del vecino país del norte apoyó al dictador Díaz en su afán por mantener el poder.

Los estadunidenses, reforzados con las ideas dictatoriales de Díaz, pensaban que los mexicanos no eran aptos para la democracia, por eso había que esclavizarlos en aras del progreso, “porque no harían nada por sí mismos ni por la humanidad, sino se les obligase a hacerlo por miedo al temor al látigo o al hambre”.

Ha trascurrido más de un siglo, y evidentemente que ha habido cambios, y con ello llegó la modernidad a México, pero en el fondo sigue prevaleciendo un sistema desigual, inequitativo e injusto. Se vislumbra una transformación, ante la resistencia de un grupo conservador que históricamente sigue presente.