Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 18 de septiembre, 2019.-  “Debería de caer una bomba en el zócalo… nos haría un favor a todos”, publicó en redes sociales  el pasado 15 de septiembre, Ximena García, primer oficial de la aerolínea Interjet. Fue secundada por una segunda piloto: “Yo te apoyo”, escribió Gabriela García.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que fue una expresión fuerte. En la conferencia de prensa  mañanera planteó esperar “Vamos a que la empresa y quien participó expliquen más sobre estos hechos y no condenemos a priori; no nos adelantemos y después podemos hacer una conclusión sobre el asunto, porque si es una expresión, de haberse hecho de la manera como está en las redes, bastante fuerte. Tenemos que esperar a ver que va a suceder”, sostuvo.

Dijo que todo parece ser que fue una actitud irracional, por lo que esperaría, de ser cierto se emita una disculpa.

Independientemente de los resultados de la investigación, es preocupante que una minoría que no quedó conforme con el triunfo de Morena y la forma como gobierna López Obrador caiga en conductas de odio y de descalificación sin sentido. Se vale estar en desacuerdo y ser parte de una oposición, como millones de mexicanos lo estuvieron  antaño, lo que no se debe permitir son conductas irracionales que a veces llegan a ser actitudes criminales.

Quiero suponer que fue una actitud irracional de la piloto, y sobre todo que pensó que la expresión emitida a través de las redes sociales no llegaría a mayores. Los líderes partidistas de oposición tienen la obligación de no asumir conducta  de odio, sobre todo aquellos que comulgan con ideas de derecha, conservadoras y fascistas.