Morelia, Mich., 8 de junio, 2020.- En materia de violencia estamos peor que en el tiempo de las autodefensas lo que, aunado a la pandemia, ameritaría que el gobernador Silvano Aureoles prestara atención a la seguridad en lugar de andar en grillas que no ofrecen mayor aportación.

Así lo expresó la activista Selene Vázquez Alatorre, quien recordó que una de las zonas donde se registra mayor violencia es en la que colindan los estados de Michoacán, Jalisco y Colima, cuyos gobernadores parecen más ocupados en denostar al Presidente de la República que en garantizar seguridad a sus gobernados.

Vázquez Alatorre mencionó que de acuerdo a las cifras oficiales, este año se está rompiendo en Michoacán el récord de homicidios dolosos, y el 2020 se está convirtiendo en el más violento que el 2012, cuando la guerra de cárteles estaba en todo su apogeo.

En entrevista, la especialista en Derechos Humanos comentó que ante la gravedad de la pandemia por el  Covid, hay quienes se dan poca cuenta de lo que ha estado pasando con la violencia, pero es un asunto igual de grave que merece atención.

Señaló que de acuerdo a las cifras que el propio gobierno del estado entrega al Sistema Nacional de Seguridad, este año se ha tenido la tasa más alta de homicidios dolosos de los últimos ocho años, de modo que desde el 2012 no se registraban tantos asesinatos en Michoacán.

Recordó que en el 2012 la población estaba asolada por los delincuentes y había territorios en guerra,  y en el 2013 fue cuando surgieron los autodefensas, es decir, que la propia población empezó a tomar medidas para protegerse al  no ver resultados por parte de las autoridades.

Selene Vázquez apuntó que sin embargo hoy estamos igual o peor, pues así como sucedía hace ocho  años, hay zonas donde la gente otra vez se encuentra asolada por la delincuencia, y vuelve a haber desplazados, personas que tienen que abandonar sus lugares de origen por el miedo.

Dijo que personas de las regiones como Tepalcatepec, Buena Vista, Aguililla, Tepalcatepec, Chinicuila, Coahuayana,  Aquila, le han comentado que cuando se registran enfrentamientos cada grupo recoge a sus muertos y de ellos no hay un registro, lo mismo cuando son depositados en fosas clandestinas, por lo que la cifra de homicidios puede ser incluso mayor a la oficial.

En ese sentido, Vázquez Alatorre apuntó que llama la actitud de los tres gobernadores que en esta franja tienen que ver: Jalisco, Colima y Michoacán que,  “andan en la grilla: que si forman un bloque en contra del Presidente, o si meten una controversia constitucional por la Ley de Coordinación Fiscal que es la misma del año pasado y entonces no les importaba pero ahora sí, pero  no reconocen la violencia que está habiendo en sus estados”.

Esos gobernadores, subrayó, no dicen las cifras de homicidios, no hablan de los desplazados ni de las víctimas de la violencia, tampoco de que la gente está sufriendo no solamente por cuestiones económicas relacionadas al cierre de negocios o servicios derivado de la pandemia sino que están perdiendo sus tierras, sus cosechas porque están en territorio de guerra.

En el caso específico de Michoacán, el gobernador Silvano Aureoles anda queriendo promover controversias constitucionales contra una ley que conoce desde hace seis años o más porque ha sido diputado, pero debería poner atención en casos tan graves como los 12 policías muertos en Huetamo y en todas las personas que han muerto en el estado.

De igual forma, insistió, el mandatario perredista debería atender el tema de los grupos delincuenciales que en medio de la pandemia no han bajado sino que han intensificado su actividad, hablar con verdad, dejar de repartir culpas al gobierno federal y a los municipios y garantizar seguridad a los michoacanos.

Cómo puede Aureoles andar en grillas que no aportan nada nuevo cuando no puede dar buenas cuentas en materia de seguridad en el estado, cuestionó.