José K/Noticias y Debate M3

Este jueves renunció uno de los ministros de la corte, Eduardo Medina Mora, a quien le pesaban  varias acusaciones  por corrupción, sin embargo, ostentaba el cargo de impunidad del más alto nivel. Su periodo en el cargo concluía en 2030, había sido desinado por 15 años.

Medios de comunicación nacional informaron que deja el cargo porque es investigado  por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, por recibir transferencias procedentes de Estados Unidos que no corresponden con sus ingresos y con su declaración patrimonial.

Medina Mora fue parte de los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Uno de los “colaboradores” del Chapo, dijo durante el juicio del sinaloense que enviaba 300 mil pesos mensuales a la Procuraduría General de la República (PGR), cuando Medina Mora era procurador.

Peña Nieto lo hizo ministro, a cambio de impunidad, porque se desvaneceros las acusaciones  al ex presidente en la acción penal de parte del gobierno de Chihuahua por el desvío de 250 millones de pesos al PRI. El caso de Medina no es único entre quienes integran el Poder Judicial.

El presidente Andrés Manuel López Obrador de inmediato aceptó la renuncia de Medina Mora, y van por más, porque no puede haber justicia en México  cuando estén en el poder funcionarios de este tipo.

Sin duda son graves los problemas de corrupción que aún persisten en los tres órdenes de gobierno, es por ello que no será nada sencillo desterrarlos.