José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de enero, 2019.-Este viernes en la tarde-noche ocurrió una explosión en una toma clandestina del ducto de Pemex, cerca del poblado San Primitivo, municipio de Tlahuelipan, Hidalgo, que dejó un saldo de al menos 21 muertos y 71 lesionados, de acuerdo a medios de información nacional.

Se habla de 53 desaparecidos. Sin duda una enorme tragedia. A decir de los vecinos un grupo de huachicoleros  después de saquear un ducto de gasolina dejó abierta la llave, por lo que vecinos de ese lugar se acercaron con garrafones y otros recipientes para tomar combustible, sin embargo, se registró una explosión que convirtió todo ese lugar en un infierno.

Arribó al lugar del siniestro el presidente Andrés Manuel López Obrador y un grupo de funcionarios del área de seguridad. La explosión ocurrió cerca de la carretera Teltipan-Tlahuelilpan, en el tramo del ducto  proveniente de Tuxpan, Veracruz,

En apenas poco más de mes y medio fueron registrados cinco sabotajes en esa región del estado de Hidalgo. Es de suponer que con esta tragedia se tendría que revisar la estrategia de combate al robo de combustible.

Ha quedado en evidencia que las últimas tres administraciones  hicieron poco por frenar este delito. Es necesario que se combata el robo de combustible y se detengan  a los criminales, pero los adversarios políticos del presidente Andrés Manuel López Obrador exigen que no haya escasez  gasolina y que prácticamente las cosas permanezcan como antes.

El presidente de México tiene el respaldo social, no obstante, la misma pobreza de muchos mexicanos los obliga, de alguna forma, a ser partícipes del llamado huachicoleo, lo que complica toda la estrategia del gobierno federal, sobre todo cuando hay poblaciones casi completas que protegen a los grandes saqueadores. La situación se complica y habrá muchas reacciones.