José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 8 de diciembre, 2019.- Todo lo que vemos, escuchamos y leemos que tiene que ver  con violencia, vejaciones y crímenes, sin duda alteran y conmueven a la sociedad. Es un asunto más grave de lo que parece, y si bien es cierto que es parte de la condición humana, el mayor número de casos se da en países con menor desarrollo, pero sobre todo donde  ha habido daños severos en el tejido social como son los valores humanos.

La Procuraduría de la Defensa del Menor y el  DIF Estatal informaron que  se reciben entre 229  y 300 denuncias por maltrato infantil al año. Se trata de casos denunciados, pero es evidente que la cifra puede ser mucho mayor.

Un estudio de la UNAM indica que México ocupa el primer lugar en violencia física, abuso sexual y homicidios de menores de 14 años entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Entre 2016 y 2018 se registraron en el país  al menos 4 mil homicidios de niños y niñas de cero a 17 años, sin contar los miles de desaparecidos. En la región centro del país los estados de México, CDMX, Jalisco y Michoacán concentraron el mayor índice de muertes por homicidio.

Esto es parte de una realidad que no se puede soslayar. El reto es reconstruir el tejido social con acciones que  tienen que ver con educación, desarrollo económico y cambio en los aspectos culturales y   valores humanos.

Entre más años pasa, parece más difícil revertir la descomposición social que sin duda afecta a los grupos sociales más desprotegidos, pero  tampoco excluye a los grupos más privilegiados.