Ignacio Ramírez/Noticias y Debate

Morelia, Mich., 11 de marzo, 2020.-Sin duda la violencia a mujeres y hombres genera malestar, incertidumbre y un estado de indefensión. Por más de miles de homicidios que hay en México no nos acostumbramos a esta forma de vida que todos los días lacera la convivencia humana.

La muerte está en la calle, en las escuelas, en los lugares donde nos transportamos e incluso entre los diferentes sectores laborales, como es el caso que acaba de ocurrir entre un gremio sindical del magisterio michoacano.

El profesor Eutilio Ávila, quien recibió una severa lesión en el cráneo tras ser golpeado por maestros disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores  de la Educación (CNTE) se encuentra fuera de peligro y este jueves será sometido a una cirugía, luego de que el pasado 9 de marzo se registrara un enfrentamiento entre maestros centistas y ex miembros de esta organización sindical que reclaman la dirigencia estatal de esta corriente magisterial.

El área de comunicación social del ISSSTE informó que el profesor, de 58 años de edad, se encuentra estable luego de haber recibido golpes con un tubo en la cabeza, el brazo derecho y ambas piernas, lo que ocasionó múltiples lesiones.

Los agresores del profesor Ávila fueron identificados, y está en proceso la integración de la denuncia penal, señaló la dirigencia de la CNTE que encabeza Gamaliel Guzmán.

En tanto, los 25 maestros que fueron detenidos tras la trifulca fueron liberados, entre ellos Benjamín Hernández dirigente del grupo disidente que exige ser reconocido como líder de la Sección 18, no obstante, el grupo reconocido asegura que desde hace dos años fueron expulsados de la CNTE.

Esta mañana un grupo de profesores disidentes mantenían bloqueadas las vías del tren a la altura de la comunidad de Caltzontzin, municipio de Uruapan. Se espera que una vez liberados sus compañeros en cualquier momento despejen las vías del tren que tomaron durante al menos 24 horas.

Qué bueno que el profesor sobrevivió a la brutal golpiza. Algo está pasando en nuestra sociedad, que cada vez más se deteriora el tejido social, y el estado de descomposición sigue en aumento. A todos nos compete frenar esta situación, porque no se ve para cuándo se frene el Estado de violencia.