Danesda Suárez/Noticias y Debate M3

Uruguay, 28 de septiembre, 2019.- Mi primer acercamiento a este libro fue en la niñez y por medio de la edulcorada historia de Gloria y David dos príncipes enamorados que ven obstaculizado su amor por el odio entre sus dos reinos provocado por la decisión de cual canción se usara el día de su boda; para solucionar dicha cine-novela de Disney (1939) nominada a varios premios óscar (aunque seguro a Swift, Dave Fleischer no le pregunto si le parecía bien mutilar y cambiar tanto su obra) llega Samuel Gulliver a las playas de Lilliput quien por medio de su gran fuerza (ya que es un gigante en un mundo de enanos) soluciona la disputa bélica y el amor principesco puede culminar en un beso.


No sé si quisiera ver la cara de Jonathan Swift sentado en la butaca del cine apreciando semejante abominación que precisamente Disney quien no constituye una industria muy ética hizo con su obra maestra publicada en 1726 y considerada una de las obras cumbres de la literatura universal además la sátira más mordaz contra la naturaleza humana. ¿Cuál es la manía de Disney de destruir obras como PinochoLa Sirenita,  etc. y convertirlas en edulcoradas versiones animadas que dejan a la sombra las obras originales? ¿Acaso no existen de sobra obras infantiles que pueden ser aprovechadas sin mutilación para dicho fin comercial? Me pregunto cuántos niños crecimos pensando que los gigantes llegan a las playas para salvar amores principescos de luchas sin fundamento.


En realidad Swift no quería salvar a Gloria y David de hecho dichos personajes ni siquiera aparecen en su obra, lo que el busco por medio de una sátira magistralmente escrita es hacer comparativas de nuestro comportamiento como seres humanos y de alguna forma denunciar los hechos políticos y sociales de la época de los cuales fue un gran critico ganándose enemigos en las más altas esferas del poder.


Viaje a Lilliput


Nuestro náufrago llega a las playas de Lilliput y se encuentra con que él es considerado todo un gigante frente al tamaño de los habitantes de dicho lugar quienes están en disputa desde tiempo atrás con los habitantes de Blefuscu por un cisma religioso referente a la forma adecuada de romper los huevos (por la parte ancha o angosta según las preferencias) (representación de los católicos y protestantes). Me recuerda mucho a la expresión argentina de “romper los huevos” cuando alguien molesta al otro, porque literalmente estas dos naciones de gentes diminutas se “estaban rompiendo los huevos” por algo tan superficial que a su vez se vuelve profundo en el contexto del poder y la aceptación sobre quien tiene la razón ante un hecho, ¿Por qué no simplemente dejar que cada cual rompa los huevos como quiera? Quizás porque se busca una verdad absoluta que nos dé la razón (soberbia) como sucede en la actualidad donde generamos guerras por cosas como carbón, petróleo, armas imaginarias o diferencias culturales que bien podríamos dialogar sin violencia.

Parece que el ansia de poder absoluto frente a la verdad no es solo nuestro, sin embargo los habitantes de esta naciones diminutas tienen claros preceptos morales que nosotros pasamos por alto muy a menudo como penar el fraude más grave que el robo por considerar que la honradez carece de defensa contra la astucia (aquí le decimos malicia indígena y nos sentimos orgullosos).

También es llamativo que para seleccionar el personal de sus organizaciones se basan más en sus principios morales que en su propia capacidad profesional porque para el bien público más vale un funcionario honesto a capacitar, que uno muy bien preparado pero sin intención de servir al otro ya que las equivocaciones cometidas por la ignorancia son menos fatales para el bien público que la corrupción (más vale que aprendamos Colombia). También consideran la ingratitud un crimen capital, hacer daño a tu benefactor te convierte en un enemigo del resto de la humanidad ya que demuestra la real naturaleza de tu corazón.


Así estos diminutos seres enmarcados en una guerra sin sentido donde literalmente se “rompen los huevos” terminan siendo engrandecidos por sus conceptos morales ante un náufrago que finalmente abandona la isla con serios cuestionamientos sobre su propio comportamiento.


Viaje a Brobdingnag


Nuestro intrépido personaje se lanza de nuevo al mar y termina envuelto en un nuevo incidente naval llegando a una isla donde se invierten los papeles y pasa el de ser el gigante a ser el enano (igual todo depende de los ojos de quien compare) demostrándonos que todo es relativo pudiendo transformarse lo grande en pequeño lo bello en feo.


Aquí Gulliver pasa de ser el gran salvador gigante y conciliador a ser simplemente un objeto de diversión (una pequeña figura de circo) al que desnudaban, manoseaban y manejaban según su antojo resultando inútiles sus intentos de hacerse admirar por los otros quienes le sobrepasan en comparación. Afortunadamente su suerte cambia y llega a tener contacto con el rey de dicha isla con el que sostiene acalorados debates sobre condiciones políticas y morales en las que al rey simplemente le parece imposible y absurdo que nuestra sociedad haga cosas como gastar más de lo que ingresa a sus arcas (Las tarjetas de crédito del futuro y la deuda pública). A pesar de los esfuerzos de nuestro náufrago no logra convencer al rey de aquella nación de nuestras bondades pasando por alto su propia pequeñez como la mayoría de nosotros hace con sus propios defectos. 


Viaje Laputa, Balnibarbi, Glubbdubdrib, Luggnagg y al Japon


De todos los capítulos del libro este fue el que se me hizo menos político no queriendo decir con ello que carezca de interés, de nuevo nuestro naufrago (del cual me pregunto porque sigue sistemáticamente lanzándose al mar para sufrir desgracias, recordando claro que estas desgracias son la excusa para justificar un libro de aventuras que no pretendía ser un libro de aventuras) llega a una serie de islas flotantes cuyos habitantes tienen su mismo tamaño físico pero tienen grandes diferencias en cuestiones del pensamiento como por ejemplo describir la belleza a través de figuras geométricas (me recuerda un poco a Planilandia de Edwin Abbott) y donde se plantean teorías como las leyes de Kepler y las teorías sobre los cometas de Newton (con quien estaba enemistado políticamente) que fueron demostradas después de la muerte de Swift.

Los temas como el de la rebelión contra la gran metrópoli flotante son en realidad alegorías a la opresión inglesa en Irlanda que era una de las grandes causas políticas del autor quien aprovecha el capítulo para atacar tajantemente el llamado progreso que va en contra del sentido común y la razón. Los habitantes de esta tierra ven la razón como la mejor forma de encontrar el bien común sin importar demasiado las disformidades morales que nos distan de la belleza geométrica de la verdad absoluta demostrable siempre por medio de la ciencia. 


Viaje al país de los Houyhnhnms


Para mí el capítulo más desconocido (Disney nunca lo planteo) y crítico con la estupidez humana. Gulliver llega esta vez a una isla donde encuentra a los yahoos (para mí que de allí salió el nombre de aquella famosa empresa tecnológica) seres inmundos con capacidades intelectuales bajas quienes en realidad son similares a nosotros, el protagonista se niega siempre a ser un yahoo y ser tratado como tal aun cuando ve en ellos el espejo que refleja la realidad de su ser (como cuando Dorian Gray descubre en su cuadro el reflejo de su interior y lo destruye por considerarlo inmundo), intenta en todo momento diferenciarse de ellos frente a los ojos de su amo quien no puede dejar de notar que simplemente es un yahoo bien vestido, más débil y que tiene capacidad de hablar.

Los Houyhnhnms son una raza de caballos diferenciados en sus roles según el color de su piel que gozan de un sistema moral muy rígido pero con grandes valores, que no conocen el concepto de la mentira a la que prefieren llamar “la cosa que no era” y encuentran nuestro sistema político y social demasiado defectuoso para ser honrado. Nuestras guerras en su opinión están libradas por yahoos (soldados) pagados para matar a sangre fría a otros semejantes que nunca le han ofendido solo por mantener una idea sobre otra considerándola superior. Nuestras enfermedades se contraen solo a causa de la perversión de nuestro carácter que termina por afectar por medio de los vicios a nuestros cuerpos generando inmundicia en la sociedad que se ha olvidado de cultivar la razón como la virtud máxima de los seres, sostener disputas en contra de la razón es simplemente una terquedad que turba el pensamiento y genera la perversión de nuestra raza. 


Finalmente Gulliver vuelve a casa pero no puede seguir siendo el mismo ha tenido la experiencia de poder verificar con sus propios ojos que los seres podemos vivir en virtud de la razón y de sentimientos nobles alejados de los vicios políticos y sociales, ve a su propia familia como seres depravados y se vuelve un misántropo como lo fue el mismo autor del libro.


Swift fue muy valiente para escribir y publicar esta sátira tan compleja y veraz de la sociedad y es lamentable que Disney le convirtiese en un simple chiste audiovisual como una cinenovela sin sentido más que el romance, los libros para niños también son necesarios y pueden generar grandes cambios sociales pero este en particular no lo era y su mutilación es una gran tragedia para la literatura universal.


No sé si Thoreau leyó a Swift pero si sé que lo hizo Toole y ambos plantearon en sus obras críticas donde demuestran que al final los Anacronistas (aquellos que viven fuera de las normas y las épocas establecidas, enfrentándose a la sociedad con sus propios principios) terminan por tener la razón. Swift nos dio razones de peso para analizar la sociedad y nosotros como una sociedad ridícula le pusimos una canción y la montamos en una caricatura para llenar de bolsillos una empresa de animación.


Espero que este escrito sirva para animar al lector a leer la versión íntegra de la obra maravillándose con la valentía del autor y cuestionarse con los debates y las aventuras de nuestro eterno naufrago.