Ernesto Martínez Elorriaga/Noticas y Debate M3

Morelia, Mich., 25 de abril, 2020.-El 27 de febrero del presente año se registró el primer caso de coronavirus en México. Han transcurrido poco más de dos meses y todavía hay personas que dudan de que la pandemia existe, y otras que consideran que es prácticamente una catástrofe nunca antes vista, como quien dice el principio del fin.

En su justa dimensión estamos hablando de un problema de salud púbica universal de enorme magnitud, de dos millones 834 mil contagiados hasta este 25 de abril. Tan solo en Estados Unidos, que es el país con mayor número de casos, hay más de 900 mil personas que contrajeron el virus, y 52 mil fallecidas.

En la historia universal ha habido pandemias en las que han muerto millones de personas, pero los avances en medicina eran muy escasos.

En México suman 12 mil 878 contagios, y mil 221 muertos. Dentro de la gravedad de la crisis no estamos tan mal.

Mientras que en Michoacán comienzan a dispararse las cifras de casos confirmados de Covid 19, este viernes en la noche se sumaron 19 casos más por lo que son 197. También la Secretaría de Salud del estado dijo que son 29 fallecimientos, dos más que el día anterior.

En la ciudad portuaria de Lázaro Cárdenas son ya 74 positivos del virus y en Morelia 36. En estos dos municipios se concentra más del 50 por ciento de personas infectadas. Mientras que en Uruapan se han confirmado 12 casos; La piedad 11; Santa Ana Maya 8 y en Tzintzuntzan 7.

Esta semana observamos que hay un mayor número de gente en la calle. Sobre todo, los que no tienen dinero para los gastos más elementales. Esta crisis también ha servido para colocar a cada quién en su lugar, están los oportunistas; los alevosos que quisieran ver a un México semi-destruido para recuperar el poder; los ignorantes que se espantan con cualquier rumor y son los mismos los que difunden los datos equivocados como parte del terrorismo.

Están los espantados que todo lo ven como castigo de Dios. Los que aprovechan la emergencia para hacer negocio; quienes se esconden en sus casas no solo por miedo sino por comodidad. Los que esperan con resignación el castigo divino; Los que saben del riesgo, pero es la única forma de sobrevivir; los que guardan con exactitud las normas sanitarias, porque tienen la gracia de contar con poco más de lo indispensable, ya que tienen garantizado un salario.

Hay de todo, como en botica. Y nos falta lo más difícil, los días complicados del contagio y la recuperación económica, pero lo más incómodo es lidiar con grupos que fueron privilegiados por los grupos de poder de antaño, y sus respectivos seguidores, que han desatado toda una campaña contra el gobierno de Obrador. Incluso han aprovechado la misma pandemia para lograr sus fines.

En los tiempos más abruptos de la historia han ocurrido situaciones similares, no obstante, para inconcebible que en tiempos de crisis sanitaria se den este tipo de situaciones, pero es y ha sido parte de la vida.