Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 12 de octubre, 2020.-No es entendible porqué ha habido legisladores y periodistas que critican acaloradamente la desaparición de 109 fideicomisos que en gobiernos priistas y panistas manejaban con toda impunidad  recursos públicos multimillonarios.  

Es un absurdo que se argumente que no habrá recursos para atender problemas de salud como lo haría un fideicomiso, cuando esos recursos se pueden canalizar a todo un sector oficial destinado para ello. El presidente Obrador sostiene que están defendiendo es “un régimen corrupto”.             

Por ejemplo, tan solo en la administración peñista se destinaron 50 mil millones de pesos a grandes corporativos nacionales y extranjeros para que estos desarrollaran su propia tecnología sin beneficio para la nación, mientras a los centros de investigación del sector público, mientras que a los centros de investigación como Conacyt, UNAM, Politécnico, les daban una miseria.  

Los recursos fueron a parar a parar a Televisa, Banco Azteca, Bimbo, Banamex, General Motors, Daimler Chrysler, Ford, Coca-Cola, Cadbury, Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, Telmex, Grupo Posadas, Volkswagen, Nissan, Barcel, entre otras. Puede haber algunos fideicomisos que actuaban de buena fe y son necesarios, pero eso habría que revisarlo, y no rasgarse las vestiduras cuando no hay sustento legal ni moral.  

No ha caído el veinte de que el régimen neoliberal estaba corrompido hasta el tuétano, y que es necesario rescatar, poco a poco, todo el sistema gubernamental. Es obvio que quienes han perdido privilegios estén muy molestos, y son quienes son propietarios de buena parte de los medios de información.  Así que no hay por qué sorprenderse.