Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 23 de abril, 2021.-En Michoacán este 22 de abril se reportan 21 incendios forestales acticos, tres de ellos son los que más preocupan porque iniciaron el pasado fin de semana y no se han podido controlar.  Uno de ellos se ubica en la región de la mariposa monarca en los municipios de Áporo y Senguio, en el cerro Los Tepetates; otro se encuentra en Cerro Grande, en las inmediaciones de Patamban, municipio de Los Reyes, y uno más en el Cerro El Águila, al sur de Morelia, informó la Comisión Forestal de Michoacán (Cofom)  

Michoacán ocupa el primer lugar nacional en cuanto al número de siniestros, con 402 desde que inició la temporada de estiaje. En cuanto a superficie afectada alcanza las 5 mil 800 hectáreas, y poco más de 10 por ciento de ellas ocurrió en áreas arboladas, indicó el titular de la Cofom, Gustavo Sánchez Valle.  

En comparación con 2020, este año suman 50 por ciento más la cantidad de incendios forestales y 80 por ciento más en cuanto a superficie dañada, dijo el funcionario estatal, luego de subrayar que el 50 por ciento de los siniestros son provocados por actividades ilícitas como cambio uso de suelo para urbanizar o para realizar otras actividades ganaderas y agrícolas, como el cultivo de aguacate.  

Dijo que decenas de brigadistas y cientos de voluntarios ayudan a combatir el fuego, incluso se dispone de un helicóptero del gobierno estatal que también está apoyando las labores, sin embargo, los fuertes vientos y las zonas inaccesibles han impedido controlar los incendios.  

Comenzamos a pagar facturas, el cambio climático es una realidad, Michoacán era una entidad privilegiada con bosques y lagos, como el de Cuitzeo que está en plena agonía; el de Pátzcuaro que ha perdido tanta agua que en poco tiempo la isla de Janitzio dejará de serlo, porque está a punto de tocar tierra con Jarácuaro. Y el lago más sustentable, Zirahuén, está siendo devastado con el cambio de uso de suelo para la siembra de aguacate y construcción de fraccionamientos.  

Hace años, el mayor problema era la tala clandestina y la tala legal, en parte lo sigue siendo porque de los cerros boscosos siguen bajando camiones cargados de madera. Las autoridades no han hecho nada o muy poco. Habría que sumar las plagas y los incendios forestales. Basta recorrer lo que fueron bosques y observar con tristeza lo que queda de ellos. El agua comienza a escasear, en pocos años viviremos una de las peores crisis por la falta del vital líquido. Michoacán ha perdido al menos 60 por ciento de sus áreas arboladas, pero todo parece indicar que a ninguna autoridad le ha caído el veinte.