José K/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 10 de octubre, 2020.- Este sábado se cumplieron nueve días consecutivos que la expresión magisterial Poder de Base, integrada por profesores y agremiados al Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) y al Comité Nacional Democrático, mantienen bloqueo en las vías del tren a la altura de Caltzontzin, municipio de Uruapan.   

Los inconformes, respaldados por un grupo de normalistas, exigen principalmente ser escuchados y atendidos por autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y por funcionarios del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. “Nosotros somos los que realizan los bloqueos y el gobierno federal atiende a los dirigentes de la CNTE”, reclamó el dirigente de Poder de Base, Benjamín Hernández.  

Hernández demanda la liberación del profesor Leobardo Reyes Meza, detenido el pasado 29 de junio, en Santa Fe de la Laguna, municipio de Quiroga, por retener una camioneta de valores, junto con custodios, por lo que está siendo procesado por robo, secuestro.  

Se estima que son 150 profesores los que mantienen el bloqueo sobre la vía principal este sábado, con durmientes y piedras, además de que han hecho fogatas y quema de neumáticos.  

A decir de los empresarios, la ferroviaria Kansas City Southern que transporta mercancía de Lázaro Cárdenas al centro y norte del país, y recibe exportaciones a otros países del mundo, mantiene 26 trenes varados.  

Cabe señalar que el pasado 22 de septiembre fuerzas federales y estatales desalojaron a maestros y normalistas de las vías del tren en Caltzontzin y otros puntos más de Michoacán. Hay que señalar que Poder de Base mantiene movilizaciones periódicas desde hace más de cuatro meses.  

En tanto la dirigencia de la CNTE se ha deslindado de Poder de Base, porque desde hace más de dos años fueron expulsados de la fracción sindical, sin embargo, el líder de Poder de Base, Benjamín Hernández insiste en ser parte de la CNTE, lo que ha venido a complicar toda esta problemática sindical y de demandas laborales.  

Varios actores políticos, entre ellos el gobernador Silvano Aureoles, sostienen que detrás de este movimiento hay fuertes intereses electorales, entre ellos el de un aspirante a la candidatura a gobernador de Morena.