Úrsula Albo/Noticias y Debate M3

CDMX, 5 de mayo, 2019.-Se tienen todavía muchas dudas científicas, religiosas y éticas sobre la clonación animal, pero en realidad no es un proceso fácil y su porcentaje de éxito es muy bajo, pues solo uno por ciento de las veces que se transfiere un óvulo se consigue que nazca una animal y sobreviva a sus primeros días. Por otro lado los beneficios podrían ser grandes en lo que se refiere a la alimentación mundial, si se lograra tener un mayor éxito en el procedimiento.

Un ejemplo de ello es la oveja Dolly, el primer mamífero clonado, la cual nació el 5 de Julio de 1996. En torno a ella surgieron muchos cuestionamientos tanto de científicos, líderes religiosos, prensa y en el mundo del arte. Sin embargo a Dolly se le tuvo que practicar la eutanasia el 14 de Febrero de 2003, ya que había desarrollado artritis, así como un tumor pulmonar.

Según los expertos Dolly murió a una edad temprana en comparación con la mayoría de los ejemplares de su especie (Finn Dorset), que usualmente viven alrededor de catorce años, mientras que Dolly apenas si alcanzó los siete años de vida. Uno de los argumentos que se tienen al respecto de este hecho, fue que ella era un clon de una oveja de seis años de edad, por lo que nació teniendo dichos años de vida.

Sin embargo, hace algunas semanas se confirmó que a partir de Dolly se llevó a cabo la clonación de cuatro copias exactas más. Estas ovejas han llegado a viejas sin desarrollar problema alguno como el envejecimiento acelerado o enfermedades, lo cual significa un gran avance en cuanto a la clonación animal. Resulta sorprendente ver como las ovejas Debbie, Denise, Dianna y Daisy, son exactamente iguales ya que fueron obtenidas a partir de las mismas células adultas de Dolly pero sin sus complicaciones de salud.

Actualmente la probabilidad de éxito en la clonación es mayor en vacas y cerdos, lo cual significaría grandes oportunidades de aplicación en el ámbito industrial y comercial. Ante este panorama se abren nuevas interrogantes, así como retos, entre los que se encuentra saber si el consumo de carne de animales clonados no traerá consecuencias para el ser humano, así como especular qué tanto bajarían los costos de este tipo de alimentos y aumentaría el de la carne de animales no clonados o viceversa.