Pablo Cabañas Díaz/Noticias y Debate M3

CDMX, 25 de enero, 2019.- “BlackRock es un consejero de gran confianza”: así definió Luis Videgaray a la empresa estadounidense, cuando Peña Nieto y su gabinete se reunieron con sus directivos en junio de 2015. A las concesiones de exploración hechas  en el sexenio pasado, se les dará tres años para que produzcan su primer barril de petróleo.

Sierra Oil and Gas, que fue adquirida en diciembre del 2018 por la alemana DEA Deutsche Erdoel inversión que incluye su participación en el descubrimiento de crudo Zama, en el Golfo de México. DEA espera que el acuerdo se cierre en la primera mitad de 2019. En Sierra Oil  esta Jerónimo Gerard, cuñado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

Gerard creó la empresa mexicana Infraestructura Institucional, para después ir de la mano con los dos fondos de inversión más grandes del mundo, EnCap Investments y BlackRock para  crear Sierra Oil & Gas. Con inversiones menores,  están Ramiro Garza Cantú, de Grupo R, y Carlos Salim, con Carso Energy.

Otras empresas son Talos y Premium son dos fondos de inversión, BlackRock y Riverstone. Jaguar, una empresa que ganó seis bloques en la Ronda 2.3. Jaguar pertenece a Grupo Topaz, un fondo de inversión que dirige Dionisio Garza Sada, hijo de Dionisio Garza, ex presidente de Grupo Alfa.

Está asociada con la canadiense Sun God. En uno de los bloques se dio el gusto de ganar el desempate a Carso Oil and Gas, una empresa de Carlos Slim. La apuesta de Alberto Baillères en hidrocarburos se llama Petrobal. En asociación con Fieldwood Energy, ganó la cuarta área en la Ronda 1.2, que comprende dos campos de aguas someras con 265 millones de barriles en reservas. Tienen proyectada una inversión de 170 millones de dólares.

Grupo Alfa su filial Newpek ganó dos campos para producir gas húmedo en Tamaulipas, en asociación con la texana Verdad. La mayor productora de petróleo, después de Pemex, es Grupo Diavaz, fundada por los hermanos Luis y Óscar Vázquez Sentíes en 1973. Tiene presencia en 13 estados y ganó un campo en la Ronda 1.3. En Diavaz, el fondo Evercore, donde participa Pedro Aspe, es dueño de 20 por ciento.

 Las empresas petroleras con intereses en México esperan que el gobierno mexicano reconsidere la decisión de cancelar dos rondas de licitación y diferir las asociaciones con Pemex, debido a que estos mecanismos son “idóneos” para que el gobierno mexicano alcance sus objetivos de producción de hidrocarburos.

La Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos, que representa los intereses de las petroleras, expresó su opinión acerca de la decisión de la Comisión Nacional de Hidrocarburos de cancelar las rondas 3.2 y 3.3, y diferir por seis meses las asociaciones con Pemex, a solicitud de la secretaría de Energía. “Esperamos que el gobierno de la República reconsidere su decisión de cancelar las rondas de 3.2 y 3.3, así como de posponer las asociaciones de Pemex (farmouts), pues creemos que con ellas, el país puede seguir contando con mecanismos idóneos para alcanzar los objetivos de producción que se ha planteado la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

 En el plan quinquenal de licitaciones petroleras 2015-2019 que formuló el gobierno de Peña Nieto quedan por concursar recursos prospectivos que equivalen a 1.5 veces las reservas totales del país. n la cancelación de convocatorias para nuevas licitaciones petroleras durante los próximos tres años, así como de las rondas 3.2 y 3.3 pendientes, se dejarán sin ejecución siete rondas en un total de 169 campos con recursos prospectivos por 1.5 veces las reservas totales del país.

En la última evaluación de 2018 del Plan Quinquenal de Licitaciones para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019, la Secretaría de Energía todavía consideraba 169 campos petroleros para licitarse antes de concluir el 2019, de los cuales 31 se ubicaban en áreas convencionales, 64 en recursos no convencionales y los restantes 74 coincidían superficialmente con asignaciones de Pemex, por lo que tendrían sólo derechos de extracción. Los campos a licitarse abarcaban recursos en aguas someras, profundas y en tierra.

Con las cancelaciones quedaron sin licitarse 39,536 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en recursos prospectivos a extraerse, volumen que equivale a 1.5 veces las reservas totales (probadas, más probables, más posibles) del país. En cuanto al territorio asignado, 29% de lo dispuesto para licitarse, que son 87,038 kilómetros cuadrados, ha sido asignado, con lo que la cancelación de las rondas por tres años dejó 213,093 kilómetros. 

 Lo que  se encuentra en juego tiene una expresión financiera, política y de impacto territorial pocas veces vitas en nuestro país. ¿Qué presiones van a ejercer estos poderosos grupos una vez que  los planes de Pemex  no sean acordes a sus intereses?  Las respuestas  la veremos  en los próximos meses.