José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 24 de marzo, 2019.- A mediados de 2018, en Estados Unidos surgió la noticia sobre más de 300 sacerdotes acusados de abusos sexuales. La Iglesia no ha dicho mucho al respecto. Sin embargo, el caso más emblemático sobre este tipo de delitos es el del cura Marcial Maciel, integrante de Los Legionarios de Cristo, quien fue  acusado en 1997 de abusos sexuales de seminaristas.

En medio de un escándalo por haber abusado sexualmente de jóvenes seminaristas, muchos años después Maciel falleció a los 87 años  de edad en Florida, Estados Unidos. En 1997 medios informativos entrevistaron a varios seminaristas que fueron víctimas del cura oriundo de Cotija, Michoacán.

En la entidad, la Arquidiócesis de Morelia señaló que no se han recibido denuncias formales o en el Ministerio Público en contra de sacerdotes por abusos sexuales a menores.

“En Michoacán no tenemos alguna denuncia”, afirmó Víctor Aguilar Ledesma, obispo auxiliar.

Comentó que el hecho de que este tipo de pecados se pueden conocer a través de alguna confesión, no quiere decir que tengan conocimiento de éstos; pero de darse a conocer dichas acciones, en ese momento se atiende a la víctima, se le orienta y se le anima a presentar la denuncia correspondiente.

“Cuando haya una denuncia se tendrá que atender, presentar al sacerdote ante el Ministerio Público y atender a la víctima; pero solo que haya denuncia, no puede hacer nada a partir de posibilidades porque son infantes”, señaló.

El arzobispo de Morelia Carlos Garfias Merlos declaró que en Michoacán, la Iglesia cuenta con un Tribunal en el que se reciben tales quejas y las cuales se mantienen en reserva hasta que se determine la situación. En estos, dijo que actualmente no existe caso alguno por resolver, pero en caso de haberlo se hará del conocimiento general.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) argumentó que desconoce el paradero de los 157 sacerdotes que han sido suspendidos de 2010 a la fecha, tras ser acusados de abusar sexualmente de menores de edad, ya que una vez presentada la denuncia correspondiente, los casos son competencia de las autoridades civiles.

En rueda de prensa, el presidente de la CEM, Rogelio Cabrera López, dio a conocer que 64 diócesis de las 95 en que hay en el país, además de tres prelaturas, informaron que hay 101 casos de religiosos a quienes se les sigue un proceso ministerial. “En el momento que se les da la dimisión (a los sacerdotes), ya no quedan bajo nuestro cuidado (…)

El secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, indicó que los obispos, al enterarse de un caso de abuso sexual cometido por sacerdotes, deben acudir ante la autoridad y ésta a su vez iniciar la investigación ministerial. “Si la autoridad lo declara culpable, el abusador pasará a la cárcel o a la pena que se le haya asignado, donde el Estado o la autoridad asume la responsabilidad, el derecho que le toca del trabajo de rehabilitación.

Allí ya participamos todos la sociedad civil y la Iglesia en esta rehabilitación”, resaltó. El también obispo auxiliar de Monterrey, Nuevo León, precisó que en caso de que la persona represente un peligro para la sociedad, corresponde a la autoridad civil aplicar la pena correspondiente.

Lo cierto es que en los hechos, la Iglesia  ha protegido a los curas que han cometido delitos de abuso sexual, aunque muy pocos casos se ventilan a la luz pública.