José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 1 de diciembre, 2019.- A mediados de 2018, en Estados Unidos surgió la noticia sobre más de 300 sacerdotes acusados de abusos sexuales. La Iglesia no ha dicho mucho al respecto. Sin embargo, el caso más emblemático sobre este tipo de delitos es el del cura michoacano Marcial Maciel, integrante de Los Legionarios de Cristo, quien fue  acusado en 1997 de abusos sexuales de seminaristas.

En medio de un escándalo por haber abusado sexualmente de jóvenes seminaristas, muchos años después Maciel falleció a los 87 años  de edad en Florida, Estados Unidos, ha aproximadamente 10 meses. En 1997 medios informativos entrevistaron a varios seminaristas que fueron víctimas del cura oriundo de Cotija, Michoacán.

El arzobispo de Morelia Carlos Garfias Merlos declaró, hace algunos meses,  que en Michoacán, la Iglesia cuenta con un Tribunal en el que se reciben tales quejas y las cuales se mantienen en reserva hasta que se determine la situación. En estos, dijo que actualmente no existe caso alguno por resolver, pero en caso de haberlo se hará del conocimiento general.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) argumentó que desconoce el paradero de los 157 sacerdotes que han sido suspendidos de 2010 a la fecha, tras ser acusados de abusar sexualmente de menores de edad, ya que una vez presentada la denuncia correspondiente, los casos son competencia de las autoridades civiles.

Lo cierto es que en los hechos, la Iglesia  ha protegido a los curas que han cometido delitos de abuso sexual, aunque muy pocos casos se ventilan a la luz pública. La calidad moral de la cúpula religiosa  desde siempre ha sido severamente cuestionada por la sociedad, así que a nadie extraña que parte de la degradación social que vive México se debe en buena medida a que mucha gente dejó de creer en la Iglesia, sobre todo las nuevas generaciones.