Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 23 de febrero, 2019.- El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que no son necesarios los gasolinazos ni subir los impuestos para sacar adelante al país, sino que lo que se requiere es acabar con la corrupción para que no se roben el dinero del presupuesto.

En efecto, el problema medular de la crisis que ha venido enfrentando nuestro país es la corrupción que lamentablemente se encuentra sumamente arraigada en prácticamente todos los sectores de la sociedad y que irremediablemente ocasiona mermas a la economía en todos sus niveles.

Si tomamos como ejemplo el caso de la gasolina, a partir de la crisis de desabasto que se dio a principios de este año, originada por el combate que hizo el gobierno al llamado huachicoleo o robo de combustible, los críticos aseguran que fueron más las pérdidas económicas por esa situación que el ahorro de recursos que se dio con la medida.

Sin embargo, el desabasto fue aprovechado por muchos dueños de gasolineras para incrementar el precio, seguir dando litros incompletos, aceptar sólo pagos en efectivo y negarse a entregar facturas por el consumo, mientras que algunos consumidores sobornaron a los empleados de las estaciones para que los dejaran cargar sus autos antes que los que estaban formados. Todo eso también es corrupción.

Por eso coincido en que la clave para que el país salga adelante es abatir la corrupción, aunque parece un objetivo bastante lejano debido a lo enquistadas que están esas prácticas no sólo en el gobierno, sino también en el resto de la sociedad.

Las medidas del combate a la corrupción pueden ser molestas, incómodas, dolorosas y tocan fuertes intereses, de ahí tan férrea resistencia a ellas, pero es el primer paso que debe darse para consolidar los presupuestos públicos y que los recursos se apliquen correctamente. Se vale ser optimista.