José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de  diciembre, 2019.- Han pasado casi seis años y quienes fueron líderes de grupos de autodefensa siguen contando con  simpatía popular. Es cierto que a la gente no le agrada mucho que uno de estos personajes se convierta en funcionario público o candidato de un partido.

¿Por qué algunos   líderes de grupos de autodefensa han tenido  tantos simpatizantes? Dicen que hay empatía porque muchos quisieran hacer lo mismo pero no tiene el valor para enfrentar a la delincuencia organizada. Además son un ejemplo para el mismo gobierno de lo que es capaz de hacer el pueblo cuando se organiza.

En las últimas décadas, los líderes comunitarios han sido un mito temporal que luego se desvanece como lo fue en su momento el líder de  los zapatistas, el subcomandante Marcos. O más recientemente, a partir de 2013, los líderes de autodefensas Hipólito Mora, José Manuel Mireles, Agustín Villanueva, Cemeí Verdia, entre otros, no importa que algunos de ellos tuvieron deudas con la justicia

Se ha cuestionado que algunos líderes de autodefensa negociaron  antes del levantamiento armado con el gobierno federal y que después desistieron porque no les cumplieron con lo ofrecido, además  de que los movimientos de autodefensas se contaminaron al filtrarse la delincuencia organizada.

Son como las modas, Marcos fue un luchador social reconocido y admirado no solo en México sino en varias partes del mundo. Ahora ya casi nadie lo recuerda porque el personaje mítico se fue desvaneciendo.

Lo mismo ha ocurrido con el doctor Mireles que ha sido acusado de misógeno ahora que ocupa un cargo público en el ISSSTE; Hipólito Mora fundador de los grupos de autodefensa de La Ruana, municipio de Buenavista, conserva cierto prestigio no obstante que ha habido campañas en su contra, y Cemeí Verdia, quien recientemente fue víctima de un tercer atentado,  ha sido uno de los líderes nahuas más reconocidos,  pero ha caído en descrédito luego de que fue candidato a diputado por el PAN, y también porque el que fue su segundo de abordo, Germán Ramírez, encabeza ahora a un grupo delincuencial.

Pero la lucha social también ha sido una moda que se desvanece con el paso del tiempo, quizá perdurarían estos líderes por generaciones si hubiesen sido ultimados, porque hay que recordar que los mitos se agigantan cuando dejan de existir.