Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 1 de julio, 2019.- En 19 entidades del país  se registraron marchas anti Obrador. Los grupos conservadores, encabezados por algunos panistas, salieron a la calle con muy pocos seguidores tal y como ocurría hace cuatro décadas cuando protestaba contra el PRI.

En Morelia marcharon unas 100 personas anti-AMLO, entre ellas  Luisa María Calderón Hinojosa, hermana del ex presidente Felipe Calderón, quien, junto con su esposa Margarita, está promoviendo el partido México Libre. Da pena ajena, después del entreguismo y la venta regalada de los recursos nacionales.

Felipe Calderón alardeó al asegurar que la economía nacional alcanzó un crecimiento de 5.5 por ciento. Total mentira, el crecimiento alcanzó  en su sexenio un crecimiento económico entre 1.8 y 1,9 por ciento, el más bajo desde la administración de Miguel de la Madrid.

Calderón no sabe lo que es vergüenza, y todavía falta que le saquen otros trapitos al sol. Sin embargo, Vicente Fox salió a marchar en León Guanajuato para protestar contra López Obrador, se le olvida que junto con el ex presidente Ernesto Zedillo cometieron el fraude más grande  que es el  Fobaproa, y que gracias a eso los mexicanos pagamos miles de millones de pesos solo por los intereses.

En materia de seguridad, desde la administración de Fox, pasando por la de Calderón y terminando con la de Enrique Peña Nieto, el crimen organizado creció como nunca, pero ahora exigen a un Presidente, que lleva apenas unos meses en el gobierno, lo que no se hizo en 18 años. El cinismo y la desvergüenza no tienen límites.

En tanto, el  arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, consideró que las posiciones encontradas entre ciudadanos que están en contra o a favor del Presidente y la misma polarización son un reflejo de lo que vive el país, principalmente en la inseguridad, economía y pobreza. No es novedad, hasta de manera velada sabemos de qué lado ha estado la Iglesia desde hace muchas décadas, ¿o siglos?

Seguramente hoy veremos lo que es respaldo social, en el Zócalo de la Ciudad de México. Sin embargo, hay mucho por hacer, y el gobierno de Obrador requiere de respaldo  también de otros sectores  sociales que tienen poder político y económico, que se resisten a un cambio que pretende alcanzar una sociedad más justa y equitativa. Pero no es fácil, cuando el becerro se agarra de la ubre no la quiere soltar.