Ignacio Ramirez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de enero, 2019.-  hace 100 años, el maestro  e intelectual escribió  La visión de Anáhuac, texto central de su obra. Comparaba el  hermosos Valle de México de la época precolombina con el inicio del siglo pasado, cuando ya se había  secado y urbanizado parte del lago de Texcoco.

“¿Es esta la región más transparente del aire? ¿Qué habéis hecho, entonces, de mi alto valle metafísico? ¿Por qué se empaña, por qué se amarillece? Corren sobre él como fuegos fatuos los remolinos de tierra. Caen sobre él los mantos de sepia, que roban profundidad al paisaje y precipitan en un solo plano espectral lejanías y cercanías, dando a sus rasgos y colores la realidad de una calcomanía grotesca, de una estampa vieja artificial, de una hoja prematuramente marchita”. (La visión de Anáhuac, Alfonso Reyes),

Alfonso Reyes nació en Nuevo León, Monterrey, en mayo de 1889, y falleció en la Ciudad de México en diciembre de 1957. Fue narrador y poeta, investigador y catedrático. Muchos coinciden en que el autor fue una figura clave en la literatura mexicana.

“¿Quién, al volver de Cuernavaca por el Ajusco, no ha visto  ese manchón de humo, de bruma y de polvo posado sobre la ciudad? Han cambiado un poco las cosas desde 1915, y en 1940 tuve que escribir la ‘Palinodia del polvo’, que se abre con este lamento: ‘¿Es ésta la región  más transparente del aire? ¿Qué habéis hecho, entonces, de mi alto valle metafísico’?”

Si Alfonso Reyes viviera en este siglo XXI seguramente le daría un infarto ante un lago de Texcoco  de concreto y asfalto; los enormes terregales; los asentamientos humanos que crecen hacia arriba con casonas de tres pisos, casi encimadas, invadiendo incluso los cerros más cercanos. Sin contar una enorme espesa nube de humo que oculta la ciudad completa. Eso es lo que queda de la región más transparente del aire.

Ahora los ríos son de gente, y de miles y miles  de autos que buscan un destino, así como de aguas negras del Río Churubusco. Edificios y más edificios, y buena parte de la ciudad de más de 120 millones de personas se ha convertido en un enorme mercado. El transporte público abarrotado por millones de personas en las horas pico  que van a sus centros de trabajo, escuelas, hospitales, compras, y todo lo que contempla la vida cotidiana. Esa es la Ciudad de México, entre historia y monumentos de grandeza, enorme rascacielos, rodeada de costumbres y personas de todos los rincones del país. La magia sigue vive…