José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 9 de marzo, 2020.-Después de haber permanecido en silencio durante décadas, en las comunidades purépechas hay cientos de denuncias por violencia en contra de mujeres, afirmó la jefa de tenencia de Zirahuén, Flor Árciga Ramírez, luego de asegurar que hace apenas unos cuatro años las mujeres indígenas no tenían en dónde levantar una queja en contra de sus esposos.

“No había ni de dónde agarrarse, las mujeres de las comunidades de esta región no tenían a dónde y con quién recurrir hasta hace apenas unos años que se creó la Casa de Mujer en Pátzcuaro, luego otra en Paracho, donde hay apoyo legal, psicológico e incluso un refugio”, apunto Árciga Ramírez, luego de señalar que hubo al menos 10 denuncias de la tenencia de Zirahuén, municipio de Salvador Escalante, durante 2019.

“Años atrás era común que los esposos golpearan a sus mujeres. Ellas guardaban silencio porque no tenían a quien recurrir. Los propios usos y costumbres relegaban a la mujer solo para la crianza de los hijos y para el trabajo, no había ningún derecho”.

Comentó que el pasado 16 de diciembre fue electa, por el principio de usos y costumbre jefe de tenencia, incluso la gente mayor del pueblo de Zirahuén no la aceptaba porque además de mujer era muy joven (35 años de edad). “El día de la asamblea, observé cómo la gente que estaba a mi favor se formó en una larga fila donde me encontraba yo. Solo estudié hasta secundaria, pero siempre he querido hacer algo por mi gente, principalmente por las mujeres”.

Dijo que ha participado en reuniones de mujeres de las regiones purépechas lacustre, Meseta, Cañada de los Once Pueblos y de la Sierra, y he podido constatar que hay pueblos como Cocucho, municipio de Paracho, entre otros del municipio de Los Reyes y Tangancícuaro, donde las mujeres no pueden participar en la elección de sus autoridades comunales.

“Sin ser licenciada he participado en talleres y en la Red de Abogadas Indígenas” porque me gusta mucho en involucrarme con la gente y sus problemas”, dijo. Desde hace 50 años no ha había una jefa de tenencia en Zirahuén, pero ahora la mayoría me apoya porque estamos atentos a todos los problemas de la comunidad en materia familiar, en conflictos de tenencia de la tierra, e incluso en asuntos ambientales.

En materia de violencia contra la mujer, era común que los hombres golpearan a sus esposas. “Solo se quejaban entre ellas, pero no sabían a quién recurrir. Cuando escuchaba que desaparecía una mujer en cualquier parte de Michoacán o del país me angustiaba mucho saber eso”.

Dijo que en la comunidad de Zirahuén ha habido golpes y maltaros contra las mujeres, pero casi no ha sabido de homicidios. “Supimos de la muerte de una joven en Cherán en enero de 2018 y de la desaparición de la estudiante de veterinaria Nilda Rosario de la Cruz hace casi un año, cuyo padre era de una comunidad purépecha, pero de igual manera estamos luchando por erradicar la violencia en contra de las mujeres”.

Dijo que está favor de las marchas de las mujeres, aunque no participará, siempre y cuando sean pacíficas, porque de ningún lado se justifica la violencia y el vandalismo. “Nosotros no pertenecemos a ningún partido político, somos parte del Consejo Supremo Indígena, que pretende el bien de la comunidad tanto para hombres como para mujeres”.