Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 7 de diciembre, 2019.- Desde hace más de tres décadas,  los estudiosos del medio ambiente comentaban que en el futuro no habría agua suficiente para abastecer el Valle de México. Hemos visto, como ocurrió hace apenas tres años,  que ante una reparación mínima del Sistema Cutzamala parte de la ciudad de México se quedó sin el vital líquido, porque aun enviando desde Michoacán 8 mil 500 litros por segundo es insuficiente.

Hace aproximadamente dos décadas había una propuesta de varios políticos en el sentido de que las poblaciones indígenas de la sierra del oriente, entre Zitácuaro y el Estado de México, deberían   cobrar por reforestar y mantener la vegetación de esa zona donde nace el Sistema Cutzamala. Nadie hizo caso.

La Ciudad de México y el Estado de México  requieren de agua potable de por vida. Es tiempo de que estas dos destinen una parte del presupuesto para proteger las zonas boscosas que alimentan  al Sistema Cutzamala, porque aunque se hable de protección a los bosques, los dueños de estos recursos forestales tienen que comer y no importa si para ello hay que derribar un pino o un oyamel.

La propuesta se ha vuelto a repetir por parte del gobierno de Michoacán. Es importante que el Estado de México y la capital del país paguen una mínima cuota para la conservación del  Sistema Cutzamala, porque en México estamos acostumbrados a tratar de remediar los males cuando ya es demasiado tarde.

El destino nos está alcanzando y hay quienes dicen que la próxima guerra en el mundo será por agua.  Tiene que haber un presupuesto nacional para reforestar y proteger los bosques y tierras de vocación forestal, de manera seria y profesional, porque lo que se ha hecho hasta ahora prácticamente no representa nada ante la tala inmoderada que sigue acabado con miles de hectáreas de bosque cada año. Hay quienes dicen que el problema de la deforestación es más grave que el de la delincuencia, eso no lo sabemos, solo basta observar los estados del centro y norte del país que cada vez carecen más del vital líquido.