Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 6 de julio, 2019.-Es irónico que los programas sociales destinados a combatir la desigualdad social, en los que se destinaron miles y miles  de millones de pesos, no  lograron frenar la pobreza, pero sí  enriquecieron a unos cuantos.

El Coneval dio a conocer ayer un reporte sobre la pobreza que abarca la última década: el número de personas en situación en esta condición marginal pasó de 49.5 a 52.4 millones entre 2008 y 2018. Es decir, creció en 2 millones 900 mil el número de mexicanos en esa penosa condición.

En 2008, con Calderón, el presupuesto asignado a Sedesol fue de más de 50 mil millones de pesos. Para el último año de Peña Nieto ya se había duplicado, fue de 106 mil millones.

A finales de 1988 Carlos Salinas de Gortari, presidente de México, presentó el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), pero al final de su sexenio no hubo mayores logros, pero sí el asomo y la proliferación de actos de  corrupción. Con diferentes nombres pero continuó la misma política social con Zedillo,  Fox, Calderón y Peña Nieto.

Las cifras pudieron cambiar e incluso fueron maquilladas, pero la desigualdad social y las políticas económicas empobrecieron más a los mexicanos. Pero eso sí, debemos ahora  cerca de 11 billones de pesos; sin contar que,  personalmente una buena parte  de la población está endeudada con bancos, agiotistas y aboneros.

No sabemos bien a bien de los cambios que tendrá México, pero lo que sí es una verdad es que nos estamos enterando de tanta porquería, y todavía se atreven a reclamar a través de las redes sociales, eso es no tener vergüenza.