José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 10 de noviembre, 2019.-El 50 por ciento de los homicidios que se cometen en México, están focalizados en las entidades de Guanajuato, Jalisco, Baja California, Michoacán, estado de México y Chihuahua.  De enero a septiembre suman casi 26 mil homicidios, según datos oficiales.

 Por hablar solo de Michoacán, más del 60 por ciento de homicidios se concentran en los municipios de Uruapan, Zamora, Morelia, Jacona y La Piedad. En al menos 70 por ciento de los casos los decesos se deben a los conflictos  entre grupos del crimen organizado.

 Siguen prevaleciendo en todo el país delitos como extorsión, violencia familiar, trata de personas,  además del aumento de homicidios a mujeres, que hasta hace una década representaba entre el 3 y 4 por ciento del total de homicidios, y ahora superan el 10 por ciento.

 Hace unos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la violencia en el país está focalizada y que hay días en que en la mitad de las entidades prácticamente no hay homicidios dolosos.

Para la sociedad en general es preocupante, lo alguna vez llamó el ex presidente Felipe Calderón, las víctima colaterales, es decir aquellas están en el lugar y en el momento equivocados; las que se niegan a pagar cuotas; las víctima de secuestro, y todas aquellas que de alguna manera se involucran o afectan al crimen organizado.

Es cierto que en todas las ciudades y poblaciones donde hay presencia del crimen organizado la vida sigue su curso, lo más normal que se puede. De hecho, afortunadamente, la actividad turística sigue floreciendo, al igual que otras actividades económicas, pero no deja de ser una enorme piedra en el zapato el hecho de enterarse continuamente de hechos violentos, algunos de ellos terroríficos.

Seguramente será un proceso de muchos años para poder controlar a la delincuencia, porque la descomposición del tejido social  llevó varias décadas, y recuperarlo no será fácil, y eso si los gobiernos trabajan con honestidad.