Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 24 de octubre.- En toda sociedad por pequeña que sea siempre existen diferencias políticas. Sin embargo en las comunidades indígenas, por la infinidad de carencias, siempre  estas diferencias se acentúan  más cuando se trata de dinero.

En la comunidad purépecha de Comachuén, municipio de Nahuatzen, dos grupos se disputan la autoridad comunal a través de un consejo ciudadano, elegida en ambos casos por una asamblea general, Pero la confrontación se ha agudizado en los últimos días por lo que se teme una confrontación.

Martín Vargas Nicolás (integrante de la recién electa autoridad comunal), manifestó que el pasado 7 de octubre, más de 400 comuneros eligieron en una asamblea general, a los 11 integrantes del nuevo consejo ciudadano que habrá estar a cargo de la administración de Comachuén, que desde hace más de un año otro grupo fue nombrado autoridad de este pueblo originario, y que ha recibido la parte proporcional del presupuesto que le corresponde, por ser anexo de Nahuatazen. “Detectamos malos manejos, y comuneros de esta población de más de 6 mil habitantes, decidimos cambiar de autoridad”.

Sostuvo que el anterior consejo, adscrito al Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) no ha aclarado en qué se gastó el presupuesto que ejerció durante más de un año, por lo que los habitantes de la comunidad de Comachuén decidieron  destituirlos.

Por su parte, Pavel Guzmán, asesor  del CSIM, al que pertenece el consejo que pretende ser destituido, afirmó que la asamblea donde presuntamente se eligió a la nuevas autoridad de Comachuén estuvo amañada, porque se citó a los comuneros a tratar otros temas, pero el grupo que pretender usurpar funciones metió de último momento la elección de consejeros, lo que es ilegal.

Dijo que después del 7 de octubre, fecha de la asamblea del grupo opositor, interpusieron un juicio de protección a los derechos ciudadanos ante el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM), así como una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, porque se trata de una patraña política de antorchistas encabezados por Martín Vargas.

“El 7 de octubre, día de la asamblea, no quisimos entrar en conflicto para evitar una confrontación violenta, pero fue ilegal; no se ejerció el derecho  de convocatoria y  se trató de evitar un enfrentamiento. El consejo ciudadano es el que viene luchando desde hace casi dos años para conseguir la autonomía presupuestal; y  no hay malos manejos, sino que se trata de una provocación de parte del titular del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), delegación Michoacán, Celerino Felipe Cruz, oriundo de Comachuén y cabeza de un grupo político”.

Pavel Guzmán señaló que hace unas semanas agremiados al CSIM realizaron una movilización para exigir la salida de Celerino Felipe Cruz del INPI, y como respuesta organizó el movimiento que pretende destituir al consejo ciudadano de Comachuén. “Pedimos su renuncia porque cobra en varios lugares, es maestro nicolaíta y funcionario”.

Dijo que ha habido amenazas y algunos golpes, y no pretenden  crear un conflicto en este pueblo hermano, cuyas autoridades se han unido en un Consejo Supremo que aglutina a más de 60 comunidades indígenas de Michoacán.

Cabe señalar que este tipo de conflictos se repiten en la misma cabecera municipal de Nahuatzen, y en otras siete u ocho comunidades que han logrado autonomía financiera. Tal parece que son más los problemas que se crean a los que se resuelven. Sin embargo hay pueblos como Cherán y Nurío que han venido trabajando  con todo orden donde las autoridades son electas por usos y costumbres, y no por votos. Cabe señalar  que han sido varios alcaldes de pueblos originarios los que han sido cuestionados no solo por los malos manejos financieros sino también por aliarse y proteger a la delincuencia.