José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 4 de febrero, 2019.- hay grupos minoritarios que critican las políticas públicas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Son pocos, pero acaparan grandes riquezas porque fueron beneficiarios de gobiernos corruptos del país. Están saliendo a la luz pública particulares y empresas que a pesar de las grandes ganancias, el Estado les perdonaba enormes cantidades en impuestos.

Fue el actual gobierno que impidió que le devolvieran a la empresa Corona, 35 mil millones de pesos. También fue Obrador que frenó el robo de 800 pipas de gasolina diarias. Así que no debe sorprendernos quienes  despotrican en contra del nuevo gobierno.

En el semanario Desde la Fe, el ex candidato presidencial priista,  José Antonio Meade, escribió que “no podemos consolidar el país desde la descalificación y la división. No se construye el futuro sin una política pública que asegure un piso mínimo de derechos. Dejemos atrás las divisiones”. (La Jornada)

Parece ser que Meade retoma el lenguaje de su adversario político. Pero uno se vuelve desconfiado, porque se trata de un político que lo mismo sirvió al PAN que al PRI. Y ahora se quiere volver  redentor.

Estamos curados de espanto, sabemos perfectamente que son muchos los políticos e intereses que se han visto afectados por el gobierno de López Obrador. No son pocos los que de alguna manera estaban enganchados con la corrupción, y ahora buscan por todos los medios “afines” descalificar al gobierno que viene decidido a cambiar vicios y corruptelas, incluyendo a la propia Iglesia.

En Orizaba, Veracruz, López Obrador insistió en que la lucha contra la corrupción va en serio, porque había  huachicol de medicinas –en la compra de fármacos para abastecer hospitales y centros de salud– el gobierno gastaba 80 mil millones de pesos.

“Vendían la medicina a políticos, que eran los que abastecían al gobierno, empresas que se dedicaban a eso. Claro que vendían carísimo todo; una caja de pastillas para la diabetes, que cuesta en el laboratorio 10 pesos, la vendían en 150 al gobierno”.

Obrador comentó que el  gobierno no estaba hecho para beneficiar al pueblo; “el gobierno estaba hecho para facilitar el saqueo, el robo, en beneficio de unos cuantos. Ahora el gobierno tiene que transformarse y tiene que estar al servicio del pueblo.

“Decía Madero cuando enfrentó la lucha contra Porfirio Díaz, decía con referencia a una frase bíblica: ‘El pueblo de México tiene hambre y sed de justicia’, así estamos”.