Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 23 de marzo.-Es cierto, las cifras en torno a delitos cometidos en Michoacán y el país frecuentemente varían, pero en lo que casi todos coinciden es que la situación sigue siendo complicada. Por ejemplo, en Michoacán fueron asesinadas mil 383 personas.

Pero fueron más que en 2017, cuando sumaron mil 237, o en 2016 que se registraron mil 477. Para hacer un comparativo entren 2013 y 2015 fueron tres mil aproximadamente. Es decir en lo que va de la administración de Silvano Aureoles Conejo, suman más de 4 mil.

Este viernes, el gobernador Silvano Aureoles sostuvo que la incidencia criminal  se redujo en 2018, no dio cifras, pero es obvio que no son las mismas fuentes informativas con las oficiales a nivel nacional.

Nos referimos solo al delito de homicidios, que sin duda es las más sentido, por la sencilla razón de que hablamos de personas, y porque creemos que los bienes materiales siempre se pueden reponer, la vida no.

En reunión con secretarios de seguridad de la región occidente del país, en la que estuvo presente el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, el gobernador  Aureles Conejo, sostuvo que van a la baja los delitos de alto impacto, por lo que el problema es de “percepción” que siguen catalogando a Michoacán como un estado peligroso.

Alfonso Durazo dijo que se debe tomar en cuenta el tema de “percepción”, pero en todo el país el tema de seguridad es la principal demanda, y sin pelearse con las cifras dijo que el reto es enorme. “Los niveles de inseguridad que hoy padece el país no se generaron de un día para otro ni se resolverán de la noche a la mañana”, dijo.

“Sin embargo, es urgente que avancemos de manera óptima en la construcción de una solución definitiva, y que en un tiempo razonablemente cercano podamos desentendernos de las estadísticas diarias de seguridad, porque cuando no tengamos preocupación sobre cómo amaneció la estadística de homicidios, robo de vehículos, asalto a casas habitación… es que habremos llegado a una etapa de razonable paz y tranquilidad que es imprescindible para nuestra población”, indicó el funcionario federal. O sea que no se trata de un problema de percepción. 5