Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de febrero, 2019.-Sigue sorprendiendo cómo los grupos más reaccionarios de México vienen enseñando el cobre ante los acontecimientos de los últimos meses. En materia de huachicol,  energía, comercio, inversiones, relaciones exteriores, empleo, desarrollo. Sin embargo, cada vez nos queda más claro lo que fue el saqueo y despojo del que hicieron alarde buena parte de los grupos de poder del PRI y del PAN.

Por decirlo suavemente, los grupos de ultraderecha ideológicamente son los mismos desde el porfiriato a la fecha, aunque fueron corregidos y aumentados con el llamado neoliberalismo.

 Lo único que podemos reconocer es que al menos el ex presidente Enrique Peña Nieto se ha mantenido callado. Y de verdad que sí tiene cola que le pisen. Para sacudirse un poco la culpa panistas como Vicente Fox y Felipe Calderón han utilizado las redes sociales para defenderse o criticar cualquier acción de gobierno que de alguna manera los involucra.

Han salido a la luz pública los nombres de algunas empresas que a pesar de sus grandes ganancias, el gobierno les perdonaba enormes cantidades en impuestos. Fue el actual gobierno que impidió que le devolvieran a la empresa Corona, 35 mil millones de pesos. También fue Obrador que frenó el robo de 800 pipas de gasolina diarias. Así que no debe sorprendernos quienes  despotrican en contra del nuevo gobierno.

Ha sido tanto el cinismo que el ex candidato presidencial priista,  José Antonio Meade, escribió  en un semanario religioso que “no podemos consolidar el país desde la descalificación y la división. No se construye el futuro sin una política pública que asegure un piso mínimo de derechos. Dejemos atrás las divisiones”. (La Jornada)

Son muchos los políticos  y muchos los intereses que se han visto afectados por el gobierno de López Obrador. Tampoco son pocos los que de alguna manera estaban enganchados con acciones de corrupción, y ahora buscan por todos los medios “afines” descalificar al gobierno que viene decidido a cambiar vicios y corruptelas, incluyendo a la propia Iglesia.

Obrador  ha insistido en que la lucha contra la corrupción va en serio, porque había  huachicol de medicinas –en la compra de fármacos para abastecer hospitales y centros de salud– el gobierno gastaba 80 mil millones de pesos. “Vendían la medicina a políticos, que eran los que abastecían al gobierno, empresas que se dedicaban a eso. Claro que vendían carísimo todo; una caja de pastillas para la diabetes, que cuesta en el laboratorio 10 pesos, la vendían en 150 al gobierno”.

Es cierto, el gobierno estaba hecho para facilitar el saqueo, el robo, en beneficio de unos cuantos. Así que no les sorprenda que los grupos conservadores y de extrema derecha  buscan por  todos los medios a su alcance descalificar al actual gobierno, que si bien es cierto no es perfecto  está tomando  decisiones que nadie antes se atrevió, por obvias razones.