Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de mayo, 2020.-Hace dos décadas todavía, la zona sur de Morelia lo que es ahora Altozano y las tenencias de Jesús del Monte y San Miguel del Monte eran una verdadera belleza por lo bien cuidado de los bosques. Quizá el daño fue menor en cuanto a la construcción de fraccionamientos, pero el daño a las montañas arboladas ha sido un verdadero crimen, y lo peor del caso es que ni autoridades municipales ni estatales han hecho algo verdaderamente serio para frenar esta catástrofe.

A la mayoría de los gobiernos y de los propietarios de las zonas arboladas no les ha caído el veinte de lo que es el cambio climático; el aumento desmedido de la temperatura y la degradación de todos los recursos naturales. Los bosques michoacanos se han convertido en huertas de aguacate, sin ningún orden y protección de estos mantos acuíferos.

Este fin de semana, la zona elevada del sur de Morelia, considerada como los pulmones de la ciudad, perdió este fin de semana aproximadamente 100 hectáreas de bosque y renuevo, por un serio incendio forestal registrado en las tenencias de Jesús del Monte y San Miguel del Monte, reconocieron las autoridades ambientales.

El incendio inició el 16 de mayo en el lugar conocido como Tumbisca, pero a pesar de la intervención de brigadistas y vecinos de esa zona, el fuego no se pudo controlar. Hay versiones que fueron los propietarios de esa área forestal lo que prendieron fuego, incluso al principio impidieron el acceso a brigadistas.

Esa región que fue reconocida por su alto nivel de sustentabilidad, hoy se encuentra en franca decadencia, ya que se han construido decenas de fraccionamientos en la zona conocida como Altozano, y se ha cambiado el uso del suelo para actividades ganaderas y agrícolas, principalmente con lo que tienen que ver con cultivo de aguacate.

El secretario de Medio Ambiente, Cambió Climático y Desarrollo Territorial, Ricardo Luna García y el director de la Comisión Forestal del Estado, Alejandro Ochoa Figueroa, aseguraron que el incendio forestal fue provocado.

Luna García sostuvo que no habrá más impunidad por lo que se presentará “una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, contra quien resulte responsable, lo que nos permitirá que esta área sea declarada zona de restauración, ello significa que no podrá realizarse cambio de uso de suelo”.

A la fecha, en este periodo de estiaje, se han presentado 389 siniestros, con una afectación de 8 mil 784 hectáreas, en un 80 por ciento arbustos y pastizales lo más afectado.

El daño está hecho. No hay vuelta atrás, México va por un mal camino en materia ambiental. El dinero sigue siendo la línea que mueve intereses de empresarios y dueños del bosque sin escrúpulos, pero sobre todo el Estado debiera cumplir con su responsabilidad de ordenamiento, y no solo en discursos.