Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de noviembre, 2019.- Desde hace más de tres décadas,  los estudiosos de la realidad nacional comentaban que en el futuro no habría agua suficiente para abastecer al Valle de México. Pero lo cierto es que no solo está en riesgo la capital del país y municipios conurbados sino casi la mayoría de las entidades del país.

Solo basta con enfocarnos con el Sistema Cutzamala, que hace apenas tres años ante una reparación mínima parte de la ciudad de México se quedó sin el vital líquido, que aun enviando 8 mil 500 litros por segundo resulta insuficiente.

Hace aproximadamente dos décadas había una propuesta de varios políticos en el sentido de que las poblaciones indígenas de la sierra del oriente, entre Zitácuaro y el Estado de México, deberían  de cobrar por reforestar y mantener la vegetación de esa zona donde nace el Sistema Cutzamala.

La propuesta ha vuelto a renacer, no es mala idea, lo importante es que no se politice, porque además todos sabemos que a pesar de los programas de protección más de 60 mil hectáreas de bosque son devastadas tan solo en Michoacán. Así que el futuro nos sigue alcanzando.

La Ciudad de México y el Estado de México  requieren de agua potable para ahora y para el futuro inmediato. La crisis financiera es nacional, pero estas dos entidades cuentan con recursos suficientes para producir más agua, y seguramente  se generaría cientos, sino es que miles de empleos, para esos municipios marginados que mucho ayudarían en el cultivo del bosque.

El Valle de México comprende 50 municipios del Estado de México, 15 de Hidalgo, cuatro de Tlaxcala y las 16 delegaciones de la Ciudad de México, a todo este marco de habitantes, existen dos fuentes principales para distribuir agua de tipo urbana, las cuales están compuestas por el sistema Lerma, administrado por el Gobierno de la Ciudad de México, y el sistema Cutzamala, administrado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).

Este sistema inició su construcción en 1976, y las obras han tenido tres etapas: 1982, 1985 y 1993. Se ha trabajado en el sistema durante 33 años de forma ininterrumpida,  aportando 25% del agua que se consume en la Zona Metropolitana del Valle de México. El río Cutzamala es alimentado con agua de lluvia de 7 presas, tiene más de 330 km de canales abiertos, túneles y acueductos, cuenta con 6 plantas de bombeo y una potabilizadora, según información de redes sociales.

Es urgente buscar más fuentes de agua potable, preservarlas y multiplicarlas, porque dicen que la guerra de un futuro no tan lejano será por agua potable.