José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de junio, 2019.-En algunas zonas  de cultivo han mejorado las condiciones de cientos de jornaleros agrícolas, pero en muchas otras  no, porque para empezar se trata de trabajadores temporales que en algunos casos se asientan en poblaciones cercanas al lugar donde laboran.

Otros regresan por temporadas a sus lugares de origen, como ocurre con los trabajadores agrícolas del estado de Guerrero, principalmente.

Desde hace dos décadas se ha podido constatar las condiciones infrahumanas en las que han venido laborando, con salarios miserables y sin ninguna prestación social. Se pueden localizar por cientos en casi todas las regiones de la entidad. Lo mismo que en los campos meloneros de Huetamo; las regiones freseras de Maravatío y Zamora; la zona productora de legumbres de Tanhuato y Yurécuaro.

También están en las cosechas del Valle de Apatzingán, El Bajío, la Ciénega de Chapala y recogiendo fruta en Uruapan, Nueva Italia, Buenavista y Tepalcatepec, entre otros municipios.

No hay un censo confiable, el Consejo Estatal de Población (Coespo) hablaba de 100 mil jornaleros, entre ellos 40 mil niños. Pudieran ser la mitad o más, eso no se sabe a ciencia cierta. Dicen que ganan entre 120 y 150 pesos diarios en promedio. La mayoría proviene de la sierra de  Guerrero, además viajan en familia para que les sea un poco redituable y puedan sobrevivir durante el tiempo que están en sus lugares de origen.

Los contratistas van por ellos hasta sus pueblos, se instalan alrededor de los sembradíos.  Por la presión de autoridades y de medios informativos, algunas empresas productoras de frutas y legumbres construyeron cuartos improvisados donde duermen hasta 10 personas.

Los niños no estudian o apenas aprenden a leer y a escribir. El 60 por ciento sólo cuenta con  algún grado de primaria. Sólo 11 por ciento cuenta con servicio médico. Por los cambios de clima en los lugares donde laboran, 46 por ciento de este sector padece alguna enfermedad respiratoria o gastrointestinal.

El pasado miércoles 26 de junio, por las intensas lluvias  se desbordó un canal de riego en el municipio de Yurécuaro que estuvo a punto de causar una catástrofe en un campamento donde habían 80 jornaleros, informó Protección Civil del gobierno de Michoacán.

Las aguas subieron más de 40 centímetros y alcanzaron a entrar en el albergue de los jornaleros, que prácticamente lo único que tienen son petates, cobijas, y algunos trastes para preparar alimentos. La mayoría son hombres, aunque también hay mujeres y niños.

A la zona acudieron los socorristas que evaluaron el problema, por lo que señalaron que de subir más el nivel del agua, los campesinos serían evacuados a otro albergue de la zona. Es cierto que han mejorado un poco las condiciones de vida, pero falta mucho por hacer porque se trata de miles de personas que requieren de programas sociales.