Miss Edi Toriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 2 de julio, 2019.- El primero de julio de 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la elección, parecía que su panorama era inmejorable. Hoy, a un año de distancia, sigue teniendo condiciones favorables pero ya no tantas, debido al desgaste político que significa llevar siete meses ejerciendo el poder.

Mejor, imposible, se decía de las circunstancias que rodeaban al entonces Presidente electo. Ganó la elección con el 53 por ciento de la votación, más del doble que sus oponentes Ricardo Anaya y José Antonio Meade y su triunfo fue de inmediato reconocido por sus adversarios, por el entonces presidente Enrique Peña Nieto y hasta por Donald Trump.

Como resultado de esa misma elección, su partido, Morena obtuvo la  mayoría tanto en el Senado de la República como en la Cámara Federal de Diputados.

López Obrador inició su mandato con un elevadísimo nivel de aceptación y, en su primer mensaje, habló de la importancia de la reconciliación, aspecto fundamental para retornar a la unidad y a la tranquilidad entre los mexicanos.

Sin embargo, el panorama ya no es tan favorecedor como entonces porque las expectativas hacia su gobierno eran muy elevadas, además de que quienes no votaron por él se han convertido en sus más estrictos verdugos.

Se ha reducido su nivel de aprobación entre los ciudadanos, aunque sigue siendo elevado; ha tenido que enfrentar ya desde el gobierno, los severos problemas del país, y se ha visto obligado a responder a las exigencias del vecino país del norte.

No la tenía fácil desde el principio y menos ahora, pero confiemos en que la situación vaya mejorando, por el bien de todos los mexicanos.